Necesarias estrategias pertinentes para preservar lenguas indígenas

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Es importante el reconocimiento de que todas las lenguas tienen la misma validez

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En México existen 68 lenguas que son parte de la vida actual de los pueblos indígenas; a partir de los registros de Inegi se sabe que el número de hablantes de dichas lenguas ha disminuido de manera general; hoy, el censo registra 6.7 por ciento de la población nacional, en contraste con el registro del comienzo del siglo 19, cuando alrededor de 60 por ciento de la población era hablante, mencionó Alejandra Arellano, directora de políticas lingüísticas del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas en entrevista para AD.

La lucha por ejercer los derechos lingüísticos en México no es reciente, pues organizaciones sociales, pueblos indígenas, estudiosos y activistas han demandado el reconocimiento a la diversidad, aunque fue hasta en 2003 cuando se publicó la Ley General de Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas, donde se reconoce que la lenguas indígenas son “nacionales por su origen histórico y tendrán la misma validez” [que el español], lo que se garantiza “en todo momento los derechos humanos a la no discriminación y acceso a la justicia.”

El ejercicio de los derechos lingüísticos, dijo Alejandra Arellano en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, no es por la lengua misma sino que está asociada al reconocimiento de los pueblos indígenas como sujetos de derecho, como los agentes que decidan acerca de sus culturas y de sus lenguas, mencionó.

Agregó que para preservar y reactivar la retransmisión de la lengua, ya sea como uso familiar o enseñanza de segunda lengua, es importante el reconocimiento de que todas las lenguas tienen la misma validez, así como generar estrategias pertinentes y adecuadas para cada una de ellas. 

Las lenguas, explicó Arellano, no se dejan de hablar por voluntad propia, sino que hay una serie de condiciones que llevan a que estas lenguas se sustituyan por otra, por ejemplo la discriminación, por lo que la conciencia y el reconocimiento del multilingüismo es una opción para que se ejerzan estos derechos lingüísticos.  

Dijo que en lenguas más vitales como el tzeltal, el tsotsil, e incluso el maya, que tiene desplazamiento pero aún vitalidad, se requieren estrategias de fomento a la lectura, servicios bilingües y prácticas escritas; para casos como el ayapaneco o el kiliwa, que son lenguas debilitadas se requieren estrategias más urgentes que reactiven su retransmisión. 

En la Feria internacional del Libro de Guadalajara se mencionó durante la inauguración, que la Secretaría de Cultura federal, en coordinación con el Instituto Nacional del Lenguas Indígenas, aportaba este estand como un acto de justicia, en el Año Internacional de las Lenguas Índígenas.