Y en el sur, todo quedó igual.
*Martha Hilda, Carolina y las Olgas, derechito a las urnas
1.- La más espectacular de las acciones anunciadas por el gobierno estatal para garantizar seguridad en el sur del estado, llega a su fin sin cambiar nada, sin lograr nada y con el estigma de Tlatlaya.
Están de regreso las policías municipales retiradas de servicio para capacitación.
Se cumplen así los plazos para que el escudo de fuerzas federales y estatales, apoyadas por Ejército y Marina, se diluya y se vuelva a lo de siempre: Patrullajes y presencia simbólica que no aporta soluciones.
La apuesta es que el tiempo apague el escándalo, como siempre.
Zona Caliente sigue en manos de sus verdaderos amos.
De nuevo el Estado no pudo.
2.- Aunque la media sea en sí misógina, sexista y discriminatoria, el efecto colateral es que impulsará, al menos eso dice la ley, el número de candidaturas para las mujeres.
Todos los partidos necesitan equilibrios en ese sentido, no veo cómo, de nuevo, burlen la disposición.
Hay casos donde se suman talento y trabajo bien hecho, pero hay otros donde la necesidad, basta.
En el Valle de Toluca, Carolina Monroy, Martha Hilda González Calderón, Olga Hernández Martínez y Olga Pérez Sanabria van derechito a las urnas.
No verlas como candidatas del PRI el año próximo, diputaciones obvio, sería una anomalía.
3.- En política el lenguaje más revelador, es la mímica donde hay que interpretar lo que se ve.
A lo largo de mis años como reportero vi muchos, demasiados, eventos del PRI.
Por eso les puedo decir que el del domingo anterior fue uno más y sin mayor relevancia.
Incluso diría que las ausencias dieron la nota, pese a las presencias.


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