La rosca de reyes, motivo para la convivencia social

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En México existe también una lucha entre la producción con recetas tradicionales contra la fabricación masiva de los centros comerciales, donde se expende el producto a gran escala

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Lejos de la tradición y los significados de la Rosca de Reyes, su prevalencia apuntala una relación social y familiar, así como un elemento que impulsa la economía de muchas personas: quienes la elaboran y la venden, se trata de un impulso económico que se extiende hasta el 2 de febrero.

Existen varias explicaciones del origen de la Rosca de Reyes, una de ellas señala que se remonta a la Europa antes del nacimiento de Cristo: una fiesta pagana donde se celebraba con comida dulce y licores las fechas del solsticio de invierno.

Se dice que uno de los alimentos que se destacaba era la especie de pan redondo con miel, higos y calabaza al que, con el paso del tiempo se acostumbró a introducir en él un haba seca como símbolo de buena suerte para quien la encontrara en el momento de partirlo. La persona que hallara el haba era nombrado el Rey de la fiesta durante varios días.

La tradición católica le ha dado a los componentes de la rosca varios significados: la forma ovalada simbolizaría el amor infinito de Dios; las frutas que la adornan se consideran la gracia traída por el Niño Dios o las joyas de los Reyes. El haba, sustituida por la figura de un niño se relacionaría con el hecho de que María y José ocultaron a Jesús de Herodes.

En el artículo “Maíz: Alimento fundamental en las tradiciones y costumbres mexicanas”, José de Jesús Cuevas Mejía señala que “el origen de colocar niños Dios dentro de la “rosca de reyes” surge de las creencias cristianas en los tiempos de Jesús, las mujeres que dieran a luz, debían purificarse a través de oraciones durante treinta y tres días, cumplido el tiempo la mujer y su esposo presentaban a su primogénito ante Dios”.

En México existe también una lucha entre la producción con recetas tradicionales contra la fabricación masiva de los centros comerciales, donde se expende el producto a gran escala; las panaderías pequeñas, casi siempre negocios familiares, se ven avasalladas por las preferencias de la gente que pueden acudir a los lugares con precios más accesibles; en la ciudad de México, por ejemplo, la conocida pastelería Ideal produce 80,000 roscas del 2 al 6 de enero, según José Piña, gerente de producción, en entrevista con Efe.

Si la tradición se mantiene en el núcleo familiar es importante reflexionar sobre las posibilidades de apoyar a los pequeños productores quienes, además, ofrecen precios competitivos que van de 120 a 240, lo mismo que en centros como Bodega Aurrerá, donde se vende de 99 a 285 pesos o Sam´s Club Tradicional: de 285 a 326 pesos, aproximadamente.