Exactamente el día de hoy se cumplen 4 años de que un grupo de ciudadanos arrancara y sostuviera lo que en ese entonces, pintaba como un pequeño paseo dominical en bicicleta y que poco a poco ha ido evolucionado a un programa de calles abiertas para la movilidad no motorizada, mismo que pretende expandirse a más de 35 km de ruta recreativa (y que ya se ha hecho en dos ocasiones) al menos una vez cada mes, según anunció el secretario del Medio Ambiente del Estado de México, Miguel Ángel Contreras Nieto, quien el pasado domingo se comprometió frente a los asistentes a replicar el mega paseo de “Al Valle en Bici” cada mes.
No era para menos, la ciudad de por sí presentaba una escaza oferta cultural y recreativa, aunado a esto, la tendencia de varias ciudades mexicanas marcaba la coyuntura suficiente para que Toluca se uniera a las muchas entidades del país que cuentan con un este tipo de programas, aquí es cuando muchos se preguntan: ¿Destinar las calles para que la usen “los de las bicis”?.
Ajá, veamos, ¿qué más hemos escuchado de nuestros amigos, vecinos y algunos curiosos? : ¿A quién se le ocurre cerrar las calles en domingo? ¿Para qué? ¿Para que anden en bici, corran o caminen? ¿No ven que no pueden pasar los autos? ¿Cómo van a cerrar un carril?, que para eso hay parques ¿no?, ¿NO?, ¡¿NO?!
¡Esperen!, claro que entendemos sus dudas, explicar algunas cositas que están pasando en la ciudad es lo que motiva este texto y quiero contar la historia de “aquellos loquitos que cierran la calle los domingos”.
A ver, pero ¿qué es eso de una ciclovía recreativa?
Una ciclovía recreativa consiste principalmente en calles libres de vehículos motorizados que permiten en domingos o fines de semana, durante algunas horas, el paso seguro de personas en bicicleta, patines, corriendo o con sus mascotas; su principal objetivo es motivar y propiciar espacios de recreación para actividades culturales, el fomento a la sana convivencia y primordialmente entender las diversas posibilidades que ofrece la ciudad a través de la recuperación de los espacios públicos.
Existe ya una gran tradición alrededor de estos programas y en Latinoamérica han sido pioneros, la ciclovía recreativa de Bogotá, la cual ya tiene más de 40 años y se extiende en por lo menos 121 km, movilizando más de 1.400.000 personas, definitivamente uno de los grandes inventos urbanos de exportación internacional que vuelve a esta ciudad una de las más importantes y adorables del continente.
México no se queda atrás, Guadalajara tiene 11 años haciendo lo propio, con más de 67 km de vías para las personas a lo largo de 6 municipios y más de 240,000 asistentes, empleando 1600 voluntarios, un asunto al que nosotros aspiramos.
Ciudad de México con el programa “Muévete en Bici” oferta 55 km de calles para las personas, llega a más de 50,000 asistentes y cada mes organiza un circuito especial llamado el Ciclotón CDMX.
Bueno, ¿y aquí cómo pasó?
Para empezar, no fue una iniciativa promovida por el estado, más bien por allá del 2011, un grupo de personas pasaron al menos tres meses recabando firmas para poder llevar a los diferentes ámbitos de gobierno (estatal y municipal) mostrando así la necesidad de tomar acciones en pro de una movilidad sustentable, estas peticiones tuvieron eco en la presidenta municipal María Elena Barrera Tapia, quien se apoyó de los mismos ciudadanos para arrancar formalmente, el 2 de octubre de 2011, el primer paseo dominical de la ciudad de Toluca, mismo que comenzaba con un circuito confinado de casi 4.8 km y partía del Jardín Simón Bolívar enfrente de Rectoría.
Pese a todas las adversidades, como la poca voluntad de las autoridades que se mantenían incrédulos y renuentes al programa, baja asistencia, poca difusión, pues al final nadie se “rajó” e insistieron con mucho más tesón a través de muchísimas juntas, cabildeo y una gran labor de concientización a muchos funcionarios por parte de estos ciudadanos que querían y creen en los beneficios del paseo, destinando casi dos años de sus domingos organizando por medio de amigos o familiares una variada oferta de actividades , lo anterior fueron algunos precios a pagar para sostener dicho programa, porque para la percepción general de lo que se supone que es “la sociedad toluqueña”, nadie se iba a aventar esa bronca, y … ellos lo hicieron.
Con todo lo anterior y a pesar de las vicisitudes, por fin se logró el cometido, después de más de 100 paseos, el municipio institucionalizó el 24 de noviembre de 2013 al programa que hoy conocemos como “Ruta Recreativa: Tolo en Bici”, que ya se encuentra empadronada al programa internacional de la CRA (Ciclovías Recreativas de las Américas), programa que cumplirá este año su segundo aniversario.
¿Y ahora?
La ruta sigue evolucionando y cada vez adquiere más aliados, pretende expandirse y tener más y mejores alcances, pero también requiere ciudadanos que la defiendan, la apropien y se informen, no en vano han pasado más de 200,000 asistentes a lo largo de estos 4 años.
Tolo en bici representa una oportunidad de vivir nuestra ciudad a una escala humana, de comenzar a darle la vuelta a tantos problemas que aquejan a nuestra comunidad, es a través de la participación ciudadana que esto será posible y visibilizar la efectividad del involucramiento de la población se corrobora cada domingo en este espacio destinado para las personas.
Felicidades a la Fundación Tláloc A.C. y a los muchos ciudadanos que la apoyan, a su iniciativa siempre propositiva para transformar la energía humana en pedaleos y poder ciudadano, es gracias a este programa que Toluca se puede vivir diferente al menos una vez por semana, por abrir la posibilidad de descubrir el diálogo en las calles y entenderlas como un espacio de convivencia y no de competencia.
Gracias a ellos es que hemos replanteado nuestro modelo de ciudad y que cada fin de semana tenemos una nueva oportunidad de aprender que las calles son de todos y todas; estamos comprendiendo que los domingos son un buen día para compartirlas y convivir, ojalá sea así todos los días.


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