¿Cómo desaparecieron 43 personas? ¿Quiénes intervinieron en su desaparición? ¿Dónde están? ¿Por qué se los llevaron? Estas son algunas de las interrogantes que rodean la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, ocurrida el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, ya hace 10 años.
Una simple marcha culminó en la desaparición de 43 estudiantes que nunca regresaron a sus hogares. Hasta la fecha, su paradero sigue siendo un misterio. Lo único que queda claro es que México le debe respuestas a los padres y madres que, a pesar de las amenazas, el miedo y el paso del tiempo, continúan esperando a sus hijos.
Tres trozos de hueso de tres jóvenes son todo lo que se ha recuperado de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desde su desaparición, hace ya diez años.
En el marco de su desaparición, este lunes, normalistas lanzaron petardos a la Secretaría de Gobernación de México.
#EnBreve 🚨
— AD Noticias (@ADNoticiasMex) September 23, 2024
A casi 10 años de la desaparición de los 43 estudiantes de #Ayotzinapa #Guerrero, normalistas llegan a la #CDMX y lanzan petardos hacia la @SEGOB_mx.
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Se espera que este jueves, 26 de septiembre, que universitarios de diversas partes de México se congreguen en el Zócalo de la Ciudad de México, para nuevamente marchar y pedir respuestas al gobierno mexicano.

Desaparición de los 43 normalistas Ayotzinapa
La noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, estudiantes normalistas de Ayotzinapa fueron atacados mientras viajaban en autobuses en Iguala, Guerrero. 43 jóvenes desaparecieron esa noche, presuntamente a manos de policías municipales, estatales, militares y miembros de grupos del crimen organizado.
Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, se afirmó que las corporaciones policiacas locales estaban coludidas con criminales y entregaron a los estudiantes, acusándolos de robar drogas en los autobuses. En 2022, el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, reveló que los 43 estudiantes fueron separados en diferentes grupos, y que algunos de ellos estuvieron vivos hasta el 30 de septiembre de 2014, cuando presuntamente fueron asesinados por órdenes del entonces coronel José Rodríguez Pérez.

La verdad histórica
El 27 de enero de 2015, el entonces procurador Jesús Murillo Karam presentó lo que se conoció como la verdad histórica. Según este informe, los 43 normalistas de Ayotzinapan, “fueron privados de la vida, incinerados y sus cenizas arrojadas al Río San Juan” en Cocula. Se alegó que un grupo delincuencial llamado Guerreros Unidos confundió a los estudiantes con miembros de una organización rival, Los Rojos. Los policías municipales coludidos habrían detenido a los jóvenes y los entregaron a los criminales, quienes los asesinaron e incineraron en las márgenes del río San Juan.
El informe también sostenía que los normalistas intentaban boicotear un informe de María de los Ángeles Pineda Villa, entonces presidenta del DIF en Guerrero, y que no existían pruebas que vincularan a autoridades locales o federales con los hechos.

Las detenciones
En los primeros años de la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las órdenes de aprehensión y detenciones se centraron en presuntos integrantes de grupos criminales. Sin embargo, a medida que se revelaron irregularidades, comenzaron a arrestarse a funcionarios involucrados.
El exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, está detenido por delincuencia organizada. Felipe Rodríguez Salgado, alias “El Cepillo”, fue encarcelado por su supuesta participación en el asesinato de los estudiantes. Ángel Casarrubias Salgado, alias “El Mochomo”, fue identificado como líder del grupo criminal Guerreros Unidos implicado en la desaparición. Carlos Gómez Arrieta, ex titular de la Policía Federal Ministerial, se entregó voluntariamente a las autoridades de la Fiscalía General de la República.
El exprocurador Jesús Murillo Karam, actualmente en prisión domiciliaria, enfrenta acusaciones por su relación con la desaparición forzada y por delitos contra la administración de justicia debido a las irregularidades en la investigación del caso Ayotzinapa.



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