A pesar de todo, ¡feliz cumpleaños, Estado de México!

Toluca. 02 de marzo de 2019. No es una tarea sencilla reconocer y recordar a las personas y acciones heroicas de una entidad que en los últimos años ha ganado fama de ser la más violenta del país. Sin embargo, resulta indispensable saber de qué fuimos capaces para imaginar futuros más pacíficos y justos para […]

Toluca. 02 de marzo de 2019. No es una tarea sencilla reconocer y recordar a las personas y acciones heroicas de una entidad que en los últimos años ha ganado fama de ser la más violenta del país. Sin embargo, resulta indispensable saber de qué fuimos capaces para imaginar futuros más pacíficos y justos para quienes habitamos el Estado de México.

Si bien el Estado de México se constituyó como tal en 1824, su historia se empezó a tejer desde la época prehispánica, que vio nacer a poetas como Nezahualcóyotl. 

Muchos años más tarde, durante el dominio del imperio español, el territorio actual del Estado de México (ubicado dentro del Reino de México) albergó las ciudades y villas más importantes de entonces; prosperaron las haciendas ganaderas y azucareras; asimismo, la zona sur se convirtió en un importante centro minero, sobre todo los territorios que actualmente corresponden a Sultepec, Temascaltepec y Zacualpan, sin olvidar El Oro, en el occidente, por supuesto. 

Fray Andrés de Castro es otro personaje emblemático del periodo virreinal en el Estado de México: este misionero franciscano aprendió y cultivó la lengua matlatzinca, además, en ella predicaba a la comunidad. 

San Miguel Nepantla, en el municipio de Tepetlixpa, fue la cuna de la décima musa, Sor Juana Inés de la Cruz, escritora y religiosa de origen mexiquense que, de alguna manera, se rebeló contra varios preceptos de la época en la que le tocó vivir. 

Durante el siglo XIX, al calor de la guerra independentista, en el sur mexiquense destacó la participación de Pedro Ascencio de Alquisiras, Leona Vicario y Pedro Patiño, especialmente. Manuela Medina, por su parte, alentó esa lucha en Texcoco y por eso recibió el mote de “La Capitana” pues ella levantó “una campaña y se [halló] en siete acciones de guerra”, según escribió Morelos en su diario de operaciones. 

El Instituto Literario de Toluca, también en el siglo decimonono, fue un importante centro de discusión de ideas que, hacia la década del setenta, alimentaron los proyectos de modernización y progreso en México. 

Por el lado de las artes, en el siglo XIX sobresalen mexiquenses como el pintor José María Velasco y la escritora Laura Méndez de Cuenca. 

Del siglo XX a la fecha, los mexiquenses no dejan de cosechar triunfos en diversos ámbitos de la vida: Luis Nishisawa (artista), Soraya Jiménez (halterofilista), Belem Guerrero (ciclista), Elisa Carrillo (bailarina), Felipe Villanueva (músico y compositor), Pablo González Casanova (sociólogo). 

Aunque estos nombres sean los más reconocidos, cada mexiquense merece una mención especial por sobrevivir día tras día, a pesar de que las condiciones para existir en el Estado de México estén muy lejos de ser las necesarias para la vida.