El descubrimiento del Rancho Izaguirre, en Jalisco, el 5 de marzo de 2026, destapó uno de los casos actuales más complejos sobre desapariciones forzadas, narcotráfico y corrupción en México.
A un año del suceso, realizamos un recuento de los hechos que marcaron el caso y la actualización de las autoridades.
Operativo en una casa de seguridad
En 2024, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano realizaron un operativo en la localidad de La Estanzuela, en el municipio de Teuchitlán. En un rancho de casi 10 000 metros cuadrados, rescataron a dos personas secuestradas, encontraron a una persona muerta y detuvieron a 10 implicados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El inmueble intervenido era el Rancho Izaguirre, que quedó bajo supuesto resguardo.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda y la Secretaría de Gobernación, Jalisco es el estado con más personas desaparecidas y no localizadas, con más de 15 000 reportes; seguido de Tamaulipas, con más de 13 400, y el Estado de México, con más de 13 500.
El Rancho Izaguirre
No fue hasta el 5 de marzo de 2025, gracias a una denuncia anónima, cuando el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ingresó al Rancho Izaguirre, junto con la Guardia Nacional. Ahí, se percataron de la existencia de tres hornos bajo capas de tierra para cremar cuerpos, así como cientos de fragmentos óseos y prendas de diferentes personas.
El lugar también contaba con zonas de entrenamiento y objetos como llantas, cargadores y casquillos de bala.
En ese entonces, la Fiscalía de Jalisco mencionó que, debido a la extensión del terreno, no realizaron una inspección completa en 2024. Colectivos aseguraron que los sellos de seguridad se encontraban rotos al momento de su llegada.

Se hallaron más de 1 800 indicios en el predio, como camisas, pantalones, mochilas, zapatos. Además de seis lotes con restos óseos; hasta ahora, las autoridades no han determinado un número exacto de víctimas.
El catálogo de víctimas
Ese mismo mes, el activista Ángel Abundio realizó un catálogo con las prendas y objetos encontrados en el Rancho Izaguirre por colectivos como Guerreros Buscadores de Jalisco.
El archivo recopila camisas, pantalones, vestidos, faldas, ropa interior, mochilas, maletas, cobijas, toallas. También se encontraron cartas y fotos que portaban las víctimas.
Con el objetivo de facilitar la búsqueda, el activista ordenó todos los objetos por tipo de ropa, color, marca y talla.
El “tour” de las autoridades
El 20 de marzo del 2025, el Comité sobre Desaparición de Personas de la Universidad de Guadalajara exigió a las autoridades comenzar a comprometerse, reconocer e investigar los delitos cometidos en el Rancho Izaguirre.
Ante esto, un día después, autoridades permitieron el ingreso de colectivos de madres y personas buscadoras, así como medios de comunicación. Las indicaciones fueron que solo se podría ingresar en grupos de 20 integrantes por solo 20 minutos.
Las buscadoras tenían la ilusión de ver cualquier indicio para confirmar si su familiar desaparecido estuvo en el predio o no.

No obstante, el escenario que se encontraron fue diferente: zonas acordonadas y resguardadas por la Guardia Nacional, los presuntos hornos crematorios recubiertos y aplanados con cemento, banderas con la leyenda “Evidencia No Tocar” que prohibían el acercamiento.
“Parece que nos llevaron a un tour y no se vale burlarse de la gente”, comentó en ese momento María de la Luz González, de Guerreros Buscadores de Jalisco, a AD Noticias.
“Lo muestran como si fueran locaciones de una película de terror”, añadió una integrante del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.
Después del recorrido, las autoridades concluyeron que no encontraron nuevos restos humanos o hallazgos. Pero eso era algo que los familiares que asistieron en busca de pruebas no pudieron corroborar.
Personas detenidas
Uno de los primeros detenidos por autoridades mexicanas vinculado a la operación del Rancho Izaguirre fue José Gregorio, alias “El Lastra” o “Comandante Lastra”, el 21 de marzo de 2025. Él era responsable del reclutamiento para el Cártel Jalisco Nueva Generación.
También enfrentó cargos por tráfico de drogas y portación ilegal de armas exclusivas del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, con la agravante de haber sido servidor público.
El 24 de marzo, la Fiscalía General de la República (FGR) reportó la detención de un líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y dos expolicías de Tala, José “N” y Gabriel “N”. Ellos estuvieron relacionados con la desaparición y reclutamiento forzado de personas para su entrenamiento en el Rancho Izaguirre.
En mayo de 2025, fue vinculado a proceso el alcalde de Teuchitlán, José Murguía Santiago, por su colaboración con el CJNG y su implicación en el caso. Se encargaba de proporcionarles seguridad, mientras que se encontraba registrado en la nómina del grupo criminal.
La FGR aseguró este 2026 que ya se tienen 47 personas detenidas vinculadas al caso.

La CNDH se pronuncia
La actualización más reciente fue este 5 de marzo de 2026, un año después del descubrimiento. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) dirigió una recomendación a la Fiscalía del Estado de Jalisco (FEJ) y al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) por vulnerar los derechos humanos en la investigación del Rancho Izaguirre.
A través de un comunicado, el organismo aseguró que hubo omisiones por parte de las autoridades de Jalisco en las diligencias, violaciones a los derechos humanos a la legalidad y seguridad jurídica, así como al acceso a la justicia.
“La Comisión Nacional encontró que el personal de la FEJ y el IJCF no llevó a cabo de manera integral el procesamiento técnico de la totalidad de los indicios localizados, particularmente, en lo relativo a su identificación, documentación, levantamiento, embalaje, sellado, etiquetado y traslado, lo que resultó fundamental para el análisis de la debida preservación del lugar de los hechos y la eficacia de la investigación”, sentenció la CNDH.
Mientras que la FGR aseguró, este mismo día, que el proceso de búsqueda, investigación y análisis forenses registra un avance del 64.44 %. Los trabajos se realizan en los laboratorios del Centro Federal Pericial Forense y el sector Regional en la Fiscalía Federal de Jalisco.
A un año del descubrimiento, el caso del Rancho Izaguirre continúa abierto y bajo investigación. Aunque las autoridades aseguran un avance significativo en detenciones y análisis forenses, colectivos de búsqueda y organismos de derechos humanos cuestionan la forma en que se procesó la escena y la atención a las víctimas.


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