Alcaldesa de Metepec e hija cobran en diciembre 750 mil pesos de aguinaldo, vacaciones y otras primas

Por: Victor Castillo

La presidenta municipal de Metepec, Gabriel Gamboa, y su hija mayor, Mariana Cabeza Gamboa, presidenta del DIF municipal, cobraron conjuntamente nada mas en diciembre pasado por concepto de aguinaldos, prima vacacional y dietas, 754 mil 511 pesos. Un fin de año de tres cuartos de millón de pesos que ninguna empresa del sector privado pagaría a dos de sus empleados en ese rango.  

De acuerdo con información pública disponible en la plataforma de transparencia, la alcaldesa se pagó 242 mil 430 pesos con 72 centavos de aguinaldo, mas 110 mil 195 pesos de salario mensual fijo, otros 110 mil 195 pesos por concepto de dietas y 99 mil 176 pesos de prima vacacional, un total de 561 mil pesos. 

Su hija mayor, Mariana Cabeza Gamboa, obtuvo del DIF local en diciembre 79 mil 338 pesos como remuneración mensual, más 73 mil 352 pesos de aguinaldo y 39 mil 825 de prima vacacional, un total de 192 mil 518 pesos.

En enero de este año en entrevista con AD Noticias el ex contralor del Poder Legislativo del Estado de México y actual contralor de la UAEMex, Victorino Barrios Dávalos, consideró que ninguna presidenta o presidente de los DIF municipales pueden cobrar en el Estado de México porque la Ley de Organismos Públicos Descentralizados así lo establece.

“Hay un claro conflicto de interés y se repite en la mayoría de los municipios, aunque el municipio de Nezahualcóyotl desde 1997 no tiene presidencia, sino dirección. La ley establece que son cargos honoríficos, por lo cual podría configurarse una falta de conflicto de interés”, argumentó.

Aquí, dimos a conocer hace un par de meses que contraviniendo la Ley Orgánica Municipal y los estatutos de MORENA -partido con el que llegó al poder su mamá-, la presidenta del DIF Metepec cobra un salario mensual bruto por 79 mil pesos mensuales.

 


Al revelarse el dato, la entonces contralora municipal, Areli Hernández, defendió el salario de Mariana Cabeza, pues en su opinión “no se trataba de una remuneración indebida”. Llego al extremo de afirmar que se trataba de “una campaña de desprestigio en contra de la presidenta Gamboa” y amenazó con presentar denuncias por “violencia política de género”.