Hace un par de semanas hablábamos de la cantidad tan alta de niños que se encuentran perdidos, desaparecidos o robados, y de los esfuerzos que se han realizado para su pronta localización, el más conocido de ellos es la alerta AMBER.
La alerta AMBER es un sistema de notificación pública que tiene por objeto la búsqueda y localización pronta de menores de edad que se encuentran en riesgo inminente de sufrir daños a su integridad personal, ya sea por motivos de ausencia, desaparición, extravío, privación ilegal de la libertad o cualquier otra circunstancia en la que se presuma la comisión de algún delito.
Este técnica opera desde 1996, AMBER significa America’s Missing Broadcasting Emergency Response, pero muchas personas la asociacian con la historia de la niña de 9 años, Amber Hagerman, que fue secuestrada en Texas y posteriormente localizada sin vida.
Este método está basado en la opinión de diversos expertos en el tema, los cuales sostienen que las primeras horas son vitales para poder localizar a los menores; por ello, la alerta se transmite a través de diversos medios de comunicación como la televisión, radio, sistemas de mensaje SMS, correos electrónicos, entre otras (últimamente mediante de redes sociales), todo ello con la finalidad de llegar al mayor número de personas posibles que puedan contribuir a la localización del menor.
Está alerta fue implementada en 10 países entre los que destacan Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, etc. México fue el 10º país en el mundo y el primero en América Latina en adoptarla. En el año 2012 el gobierno federal implementó y puso en funcionamiento ‘El Programa Nacional Alerta AMBER México’, lamentablemente un estudio estadístico reciente refiere que solo 3 de cada 10 mexicanos conoce el sistema AMBER o lo ha escuchado mencionar.
Para activar esta alerta se requiere de las siguientes condiciones básicas: que la persona sea menor de 18 años de edad; que se dé aviso a la autoridad con información del menor, el sospechoso o los vehículos involucrados; y que exista el riesgo inminente de sufrir daños a consecuencia de su no localización.
Esta herramienta con alto grado de efectividad (6 de cada 10 niños son localizados, según cifras oficiales) urge mejorarla, pues no cuenta con un sistema en tiempo real de localizaciones y desapariciones, en otros países los medios de comunicación frecuentemente difunde de forma constante las fotografías de los menores y de igual manera la actualización de cambios físicos, por medio de peritos dibujantes, que sufren los pequeños desaparecidos con antelación. De nuestra parte urge difundir en qué consiste y para qué sirve este sistema, pues de todos depende la protección de nuestros pequeños.
Twitter: @monicafragoso
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