Altibajos del 47 Festival Internacional Cervantino

Guanajuato, Guanajuato; 30 de  octubre de  2019.–  Destacó la calidad, la forma y fondo en materia artística en la 47 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC), pero careció Guanajuato de la afluencia de turismo, de derrama económica y de recaudación, como en otros años, debido a la situación macroeconómica que se vive en el país […]

Guanajuato, Guanajuato; 30 de  octubre de  2019.–  Destacó la calidad, la forma y fondo en materia artística en la 47 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC), pero careció Guanajuato de la afluencia de turismo, de derrama económica y de recaudación, como en otros años, debido a la situación macroeconómica que se vive en el país y en el mundo; a la terrible inseguridad que aleja a los visitantes distinguidos extranjeros que mueven la economía; a la falta de una programación mucho más atractiva que supere a los monstruos artísticos, a los de grandes ligas de los países y estados invitados. 

Son buenos todos, pero hemos visto mejores cosas de Canadá en otras ediciones del Cervantino. Que haya cerrado el estado invitado, Guerrero, en la Alhóndiga de Granaditas con Javier Camarena y la Orquesta Filarmónica de Acapulco, el domingo de clausura del Cervantino, el pasado 27 de octubre, cuando se tenía como invitado a Canadá, fue un desperdicio. Ellos, los de Guerrero, no están nada mal, pero no son para clausurar.

La crítica especializada expresó estar satisfecha con la programación del #47FIC de la primera semana y media, pero fue decreciendo conforme pasaron los días.

Influyó mucho este año el clima, al grado de que se suspendieron algunas actividades por las trombas que azotaron al Bajío mexicano, cosa que no había pasado en otros años.

Las salas de los espacios culturales del bello colonial Guanajuato, lucían sin llenos, había muchos huecos que hacían pensar al talento contratado que la cultura no se aprecia igual en esta Cuarta Transformación.

Al cierre del Cervantino no informarón qué país, ni qué entidad serán los invitados en 2020/Foto: David Bolaños

Sobre ese tema, la directora general del FIC, Mariana Aymerich Ordóñez, dijo en conferencia de prensa sobre las conclusiones del Cervantino, que esos espacios fueron dejados por aquellos  a los que se les proporcionan cortesías sin costo y no asistieron, por lo que recortarán esas cortesías, esos boletos regalados, en un gran porcentaje en los próximos años de la 4T.

En esa conferencia de prensa no se dijo gran cosa, más allá de la dudosa numeralia, la manoseada logística y tantas cosas que pudieron bien obtenerse por otros medios. No mencionó quién será el país invitado, ni la entidad invitada del 2020, como se acostumbra cada año en este tipo de conferencias.

Ellos, los organizadores y autoridades gubernamentales culturales de los tres niveles de gobierno, mencionaron dar a conocer antes de terminar el año 2019, todos esos detalles que en años anteriores eran parte del protocolo establecido, parte de la buena diplomática relación entre entidad federativa y nación, esa que esta vez careció de un excelente mediador en el Bajío mexicano.

Por otro lado, no hay nada peor dentro de un Cervantino que el no tener impresos programas de mano para todos los eventos que se programaron, como fue el caso del Ensemble Le Tendre Amor de Barcelona, España, en el Auditorio del Estado, la noche del pasado sábado 26 de octubre.

Se hablaba de una aplicación en la que  se podía descargar los programas de mano y ésta no funcionó en varios casos, lo que dejó mal parados a los organizadores. Se apreció la pésima comunicación entre los gobiernos estatal panista y federal morenista, ambos de partidos políticos opositores, con intereses totalmente ajenos y con resultados que mostraron las malas relaciones públicas entre ambas autoridades. Al final, los que pagan los trastos rotos son los consumidores de la cultura, sean nacionales o internacionales.

Calidad artística en la última edición del Festival Internacional Cervantino/ Foto: David Bolaños

Lo rescatable del cierre del FIC 

La noche del pasado viernes 25 de octubre, la Alhóndiga de Granaditas albergó a este combo de músicos japoneses que dejaron a la raza de bronce en completo éxtasis sonoro, gracias a la euforia que provocan las mezclas del rock ska de excelente manufactura, con el rock steady, funk, reggae y derivados, en el que mostraron el nivel en el que andan, al grado de ser los estelares de la noche.

Sus presentaciones dentro de la escena rockera internacional, como el Vive Latino de México, Coachella de Estados Unidos y el Festival de Jazz de Motreux, Canadá, fueron casi superadas por completo durante esta velada en Guanajuato, salvo que no tuvo el arrastre de otros grupos rockeros que se han hecho presentes en el escenario más importante al aire libre gratuito del Cervantino, en el que el espacio de piedra reventaba de jóvenes asistentes al slam. Esta vez fue muy mesurado el público, pero la presentación de los nipones estuvo de altura y nivel.

Previo a la medianoche del mismo viernes 25 de octubre, pero en el escenario llamado Los Pastitos de Guanajuato, no hubo nada más sugestivo, seductor, sensual y acorde a esa velada con brizna al aire libre, que la presentación de la compañía belga Theater Tol con la puesta “El jardín de los ángeles”, bajo la dirección de Lot Seuntjens, en la que dos de las más importantes arias de reconocidas óperas se dejaron apreciar por el respetable que llenó el lugar: “Habanera” de Georges Bizet y “Oh! Mio Babbino Caro!” de Giacomo Puccini. 

El público del Cervantino disfrutó obras de gran calidad/ Foto: David Bolaños

Salvo el incidente del mareo por la altura del Bajío mexicano de una de las bellas bailarinas de la compañía belga y que fue atendida con rapidez por la Cruz Roja local; la historia de amor dramática sencilla y escueta, pero bella y profunda en belleza estética, en la que los fotógrafos se dieron gusto; fue un éxito.

El sábado 26 de octubre, en el Auditorio del Estado se presentó la compañía catalana Ensemble Le Tendre Amour con la puesta “Seasons”; luego el violinista húngaro Kristóf Baráti y la pianista Klára Würtz en el maravilloso y enigmático Teatro Juárez por la noche, en la que se dejaron escuchar las sonatas de César Franck, Debussy y Brahms.

Para el mediodía del domingo 27 de octubre, la cubana Lixsania Fernández, experta en la viola de gamba o viola de pierna, entiéndase el instrumento antecesor del violonchelo, tocó al lado del clavecinista argentino Esteban Mazer, quien vive desde hace varios años en Barcelona, España, ciudad donde ambos concretaron trabajar juntos música barroca renacentista que presentaron en el Templo de la Valenciana.

Con un programa titulado “Un día en seis cuerdas: música desde el Renacimiento hasta el siglo XX”, ambos maestros tocaron a los barroquistas canónicos Haendel, Telemann, Duphly y Marin Marais, quienes compusieron música barroca para viola de gamba, instrumentos que “padecieron la desgracia de desaparecer".

La 4T tiene mucho que corregir para ediciones futuras del Cervantino/Foto: David Bolaños

Cada instrumento tiene sus héroes, sus compositores más entrañablemente nativos, los que comprenden su intimidad en profundidad. El Chopin de la viola de gamba se llama Jean de Sainte-Colombe, uno de los tres más exactos dramaturgos del sonido.

Si desean conocer más de su leyenda de fantasma sonoro, favor de recurrir a la película ‘Todas las mañanas del mundo’, o en su caso al libro homónimo que le da origen, escrito por el francés Pascal Quignard, violagambista de palabras.

La viola de Lixsania quere apropiarse de un repertorio que no es originalmente suyo, para mostrar los recursos vivos de un instrumento que no debe quedar anclado al pasado de su repertorio original. Quiere aprender tango y rumba. Y lamentos gitanos”, acotó cual experto cirujano de la reseña Luis Jaime Cortéz en el programa de mano.
 

Concluyó la primera edición del Cervantino de la llamada Cuarta Transformación (4T), con muchos altibajos y muchas más anécdotas por contar, como muchos errores por corregir. Las autoridades gubernamentales culturales de este país tiene muchos por aprender, corregir y mejorar.