Asesino asesinado y custodios presos, las paradojas del caso Miranda

Este miércoles se cumple un año del homicidio de Luis Miranda Cardoso y el hermetismo continúa en torno al caso. El notario público 166 de Toluca era padre de Luis Miranda Nava, exsecretario de Desarrollo Social en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

En un primer momento, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) informó que durante las diligencias en el lugar de los hechos se pudo establecer que el posible móvil del crimen fue un robo a casa habitación.

«Sin embargo, con el avance en la indagatoria se podrá fortalecer o descartar esta primera hipótesis» detalló en un primer comunicado la dependencia mexiquense.

De acuerdo a las primeras versiones, el notario público fue encontrado muerto con un impacto de bala en la cabeza y amordazado en su domicilio particular, ubicado en la calle de Texcoco, en la colonia Electricistas de Toluca.

Primeras pistas

Los implicados en el homicidio de Miranda Cardoso, sustrajeron una camioneta Ford Edge de su domicilio, la cual fue localizada abandonada en el Barrio de la Teresona en el primer cuadro de la capital mexiquense.

El vehículo fue hallado después de que vecinos de la zona reportaron a la policía municipal una camioneta abandonada en la calle Agustín Millán, a pocos metros de Avenida Matlazincas, por lo que se desplazaron al sitio.

Arturo "N" el autor intelectual

Cinco días después del homicidio del notario, la Fiscalía mexiquense dio a conocer la detención de Arturo “N” de 57 años, por su probable participación en el homicidio, este sujeto trabajó para la víctima durante varios años, por lo que tenía conocimiento de sus actividades diarias –factor clave para que a esta persona se le haya permitido ingresar al domicilio–.

A través de una audiencia que se llevó a cabo el 17 de agosto del 2020, una de las empleadas del notario reconoció a Arturo “N”, quien ingresó de forma violenta al domicilio ubicado en la colonia Sánchez en Toluca, amagó a la víctima para posteriormente agredirlo con un arma de fuego que le provocó la muerte.

El fiscal en la investigación

Una vez que se registró el homicidio, un ejército de personas llegaron al inmueble; sin embargo, la propia gente de Miranda Cardoso impidió al área de Homicidios de la Fiscalía mexiquense hacerse cargo del caso, por lo que «personal de confianza” realizó las diligencias en el lugar.

Se sabe que el cuerpo no fue ingresado a las instalaciones del Servicio Médico Forense para realizar la necropsia de Ley, ya que una funeraria particular se hizo cargo de todo el procedimiento.

"Cómplices"

El 29 de septiembre de 2020, mes y medio después del asesinato, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) anunció la detención de Raúl “N” y las hermanas Lucero Adriana “N” y Ana Cristina “N”, quienes habrían participado en el «robo» donde fue asesinado el ex magistrado.

De acuerdo con las indagatorias, Raúl “N” y Lucero “N” –quienes son esposos– habrían facilitado su domicilio ubicado en la localidad de San Francisco Tlalcilalcalpan, en Almoloya de Juárez, para que varios individuos llegaran a ese lugar con dinero producto del robo a la casa del notario mexiquense

Asesino asesinado

Arturo “N” fue localizado colgado del cuello con su pantalón en un barrote de la ventana de su celda, en un principio la autoridad señaló un posible suicidio, pero fue la propia Fiscalía del estado la que dio a conocer que la causa de muerte fue traumatismo craneoencefálico severo, lo que reforzó la hipótesis del asesinato.

“La persona sin vida había sido detenida por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, por su probable participación en el robo a un inmueble de la Colonia Sánchez, en esta Ciudad de Toluca, en el cual fue asesinado un notario público mexiquense, horas antes de que fuera encontrado sin vida. La Persona Privada de la Libertad había acudido a una audiencia del proceso que se había iniciado en su contra”, informó en su momento Alejandro Gómez Sánchez, fiscal general.

Una vez que el cuerpo fue analizado por especialistas en medicina forense de la Fiscalía Estatal, determinaron que esta persona presentaba diversas lesiones recientes, entre ellas un traumatismo craneoencefálico severo, identificado como la causa de muerte.

Custodios detenidos, la muerte del asesino

Herón “N”, Camilo “N”, Juan Manuel “N” y Raúl “N”, quienes eran custodios del Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, fueron detenidos por su probable participación en el delito de homicidio calificado.

Tras varios datos recabados por el Ministerio Público, iniciaron la indagatoria por el delito de homicidio doloso, por lo que se solicitó a la Autoridad Judicial librar órdenes de aprehensión en contra de estas cuatro personas, mismas que fueron presentadas ante un Juez. 

De acuerdo con denuncias recabadas por AD, uno de los detenidos sería el comandante Raúl Castillo, jefe de seguridad en el penal de Almoloya de Juárez, quien tiene tras de sí diversas acusaciones y denuncias que fueron pasadas por alto, pues se  mantuvo por varios años en el cargo.

Si bien los indicios señalan a este y otros custodios como autores materiales del homicidio de Arturo “N” se abre la interrogante  respecto a los autores intelectuales, pues el hecho de que los hoy detenidos golpearan hasta la muerte a un interno recién ingresado, apuntan a un acto de venganza dictado desde un alto nivel.

Sin embargo, a un año del homicidio se desconoce la situación legal, de los custodios. El equipo de AD Noticias consultó con la Secretaría de Seguridad Estatal los avances del caso, pese a esto fueron atribuidos al Poder Judicial del Estado de México pero tampoco proporcionó información.

Santiaguito, sin leyes, sin orden

Hasta hoy nada se sabe de los custodios que presuntamente provocaron la muerte del homicida de Miranda Cardoso; incluso, declaraciones extraoficiales relatan que ya no se encuentran en dicho penal, el cual detrás de sus paredes guarda un sinfín de irregularidades.

Tal es el caso del asesinato de Arturo “N”: ¿cómo lo hicieron? ¿Quién se los pidió? ¿Por qué nadie escuchó ni vio nada? Son algunas de las interrogantes que a un año aún no se resuelven.

Lo cierto es que autoridades como la Fiscalía mexiquense, la Secretaría de Seguridad Estatal y el propio Luis Miranda Nava saben todos los detalles del caso, mismos que no han sido revelados.