La Fiscalía de Michoacán reveló los tatuajes del presunto asesino del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, abatido tras el ataque del 1 de noviembre. El joven, de entre 17 y 19 años, aún no ha sido identificado ni reclamado.
Carlos Torres Piña, fiscal estatal, informó que se pidió apoyo al Instituto Nacional Electoral (INE) para cotejar las huellas dactilares, pero hasta ahora no hay coincidencias. “De manera oficial no se ha logrado identificar al agresor. Tampoco ha sido reclamado el cuerpo”, dijo este lunes.

De acuerdo con las investigaciones y los videos del C5, el homicidio fue planeado y participaron al menos dos personas: el autor material —que murió en el lugar— y otro implicado que continúa prófugo.
Torres Piña precisó que el INE aún no ha emitido una respuesta formal, pero extraoficialmente se informó que no existen registros del agresor. “Esto puede significar que era menor de edad o que no contaba con credencial para votar”, explicó.

Las pruebas periciales confirman que el atacante dio positivo a rodizonato de sodio en ambas manos, además de consumo de anfetaminas y marihuana. “Eso afianza la hipótesis de que fue el autor material del homicidio”, sostuvo el fiscal.
Hasta el momento, la FGE acumula más de 40 dictámenes periciales relacionados con el caso. La institución difundió fotografías de los tatuajes del agresor y habilitó canales de contacto para quien tenga información: teléfono 443 298 2640, extensión 122, y correo [email protected].


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