Ser un atleta olímpico no es tarea fácil, requiere de una disciplina férrea, horas interminables de entrenamiento, una alimentación estricta y sacrificios personales significativos.
Por si esto fuera poco, en México estos desafíos se ven agravados por la falta de recursos y apoyo institucional.
Germán Sánchez Cruz, destacado marchista mexicano y cuatro veces participante en Juegos Olímpicos, lo sabe muy bien. Con una trayectoria que incluye su participación en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sídney 2000 y Atenas 2004, además de numerosos títulos en la Copa Panamericana de Caminata y los Juegos Panamericanos, Sánchez ahora dedica su tiempo a entrenar a las nuevas generaciones de atletas en el Estado de México.

El sacrificio del atleta
En entrevista exclusiva para AD Noticias, Sánchez destacó lo difícil que es llegar a ser un atleta olímpico.
«Para ser un atleta olímpico se debe tener una gran vocación, amor al deporte y convicción para concretar los sueños», afirmó.
La preparación implica dedicar muchas horas al entrenamiento, seguir una alimentación rigurosa y renunciar a actividades comunes para otros jóvenes, como las fiestas y las desveladas.
Subrayó que es crucial empezar desde una temprana edad, ya que los entrenadores y visores están siempre atentos a detectar las cualidades innatas de los jóvenes atletas.
Falta de apoyo y pocos resultados
A pesar de los sacrificios personales, los atletas mexicanos enfrentan un desafío adicional: la falta de apoyo y condiciones adecuadas para el desarrollo deportivo. Sánchez, quien ha sido testigo de la evolución del deporte en México y a nivel mundial, lamenta que actualmente no exista el mismo poderío en disciplinas de fondo y marcha que se tenía en décadas pasadas.
«Países que ahora dominan pruebas como el maratón y la marcha aprendieron de los deportistas mexicanos de los años 60 a los 80», comentó, subrayando la ironía de que México haya perdido su ventaja competitiva en estos deportes.
Escuelas de iniciación y desarrollo
También resaltó la falta de continuidad en las escuelas de iniciación deportiva, que a menudo no cumplen con las expectativas y no proporcionan una base sólida para los atletas en desarrollo.
«Muchos talentos se pierden en la etapa de especialización porque no cuentan con el apoyo adecuado».
Sin embargo, Germán Sánchez se muestra optimista sobre el futuro del deporte en México, siempre y cuando se tomen las medidas necesarias para apoyar a los atletas desde temprana edad y se invierta en infraestructura y formación de entrenadores.
«Si seguimos pensando en el pasado y no invertimos en el presente, nunca recuperaremos nuestra posición dominante en estos deportes», concluyó.
Con su vasta experiencia y conocimiento, el ahora entrenador de las jóvenes promesas del atletismo mexiquense, Sánchez ofrece una perspectiva crítica sobre el estado actual del deporte en México y las acciones necesarias para recuperar su gloria pasada en el ámbito internacional.


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