En Santa Ana Tlapaltitlán, basta con conducir unas cuadras por el viejo camino a Metepec para entender lo que significa vivir entre baches. Cada metro se convierte en una prueba de resistencia para los vehículos, un riesgo para motociclistas y un recordatorio cotidiano del abandono urbano. Aquí, como en buena parte de Toluca, el deterioro vial ha dejado de ser solo una molestia: es ya un problema de seguridad pública y economía familiar.
Zona El Olimpo: calles destruidas y miedo por fauna feral
En la zona El Olimpo, en Santa María Totoltepec, los baches no solo afectan el tránsito vehicular, sino que han obligado a algunos vecinos a dejar de circular por ciertas calles. Las más dañadas, según testimonios, son las aledañas a la avenida Cuauhtémoc, y el cruce de Cuauhtémoc con Prado Sur y avenida Cuitláhuac.
Además del deterioro vial, se observa la presencia constante de perros callejeros que deambulan en grupos por la zona. Su proliferación ha generado inquietud entre los habitantes. Tanto por motivos sanitarios como por los riesgos que representa su presencia en espacios escolares o de tránsito peatonal frecuente.







Quizá te interese: San Andrés Cuexcontitlán, la comunidad que Toluca olvidó
Avenida Vicente Lombardo Toledano: promesas de reconstrucción, urgencias cotidianas
El pasado 26 de junio, el alcalde Ricardo Moreno anunció un proyecto de reconstrucción total de la vialidad Vicente Lombardo Toledano, financiado con recursos estatales. Se trata de una arteria clave que conecta la zona industrial con comunidades del norte de Toluca como Santa María Totoltepec, La Crespa, San Pedro Totoltepec y Santa Ana Tlapaltitlán.
La obra contempla una longitud de 3.9 kilómetros y busca beneficiar a más de 112 mil habitantes y 56 mil automovilistas. Sin embargo, mientras se concluyen los trabajos técnicos previos, los vecinos continúan padeciendo una calle intransitable, llena de hoyos y charcos.
También se anunció la repavimentación de 2.5 kilómetros de Prolongación Paseo Totoltepec, pero tampoco ha iniciado.








Viejo Camino a Metepec
El viejo camino a Metepec, en su tramo entre Tollocan y Pino Suárez, es una de las zonas más críticas. El pavimento está completamente fracturado, con tramos que se han convertido prácticamente en caminos de terracería, imposibles de transitar durante las lluvias.
Vecinos de Santa Ana Tlapaltitlán y usuarios de esta ruta señalan que las condiciones no solo dificultan la movilidad, sino que han provocado accidentes menores y daños mecánicos constantes. Las calles Fresnos, Villada y Atotonilco, cercanas a esta vialidad, presentan un deterioro similar.
Aquí, la urgencia es total. No se trata solo de movilidad, sino de seguridad vial.






Te podría interesar: App permite reportar baches y luminarias en Toluca
La ciudad que se quiebra, el ciudadano que paga
El bache se ha convertido en símbolo de una deuda estructural: entre gobiernos que no coordinan sus tiempos, presupuestos que no alcanzan y lluvias que no dan tregua, la factura la pagan los ciudadanos.
En Toluca, como en muchas otras ciudades del país, la brecha entre lo anunciado y lo vivido se mide en centímetros de profundidad, en horas perdidas en tránsito, en neumáticos estallados y en silencios de desesperanza.
Mientras no se coloque la dignidad del espacio público en el centro de la política urbana, las calles seguirán gritando con sus grietas lo que los discursos callan.


Síguenos