No. Bernardo y Laura no son hermanos. Los apellidos de Bernardo son Barranco Villafán y los de Laura, Barranco Pérez. El director del Sistema Mexiquense de Medios Públicos no tiene nada que ver personal ni profesionalmente con la inefable exempleada de Loret y actual asesora del controversial vocal ejecutivo de la Comisión del Agua del Estado de México. Hay niveles y nivelitos.
*
Raymundo no volverá a prisión… al menos no por ahora. Seguirá su proceso en libertad hasta que haya sentencia. La apelación de Fiscalía General de Justicia del Estado a la resolución del Poder Judicial de cambiarle la medida cautelar y beneficiarle, parece que es faramalla, simulación. La excepcionalidad del caso se explica no por vía del derecho y la justicia, sino quizá por un vergonzante acuerdo político con tufo electorero.
*
Dime con quién andas y te diré quién eres. Eruviel no solo no tomó distancia de Raymundo Martínez, fue a su casa a apapacharlo y maniobrar políticamente su reivindicación. La ausencia de escrúpulos se narra sola. Es obvio que al neoecologista y uno de los gobernadores más corruptos que ha tenido el Estado de México —que ya es mucho decir— poco le importa la opinión de los electores, porque quizá como dice el clásico «por eso voy a ser pluuuri».
*
A Elías Rescala se la van a aplicar. Con la vara que midió será medido el coordinador de los diputados priistas en la Legislatura, las posibilidades de que se quede un periodo más se evaporan. Implora por mantenerse en la comodidad de una curul plurinominal, pero en la burocracia actual del priismo hay más desprecio por él que consideración. Su efímera carrera política parece llegar a su fin. Sin Del Mazo a su lado es un cero a la izquierda.
*
«Mexiquenses de Corazón», corriente política organizada y dirigida por Higinio Martínez, intenta meter las manos en el proceso universitario vía el exrector Efrén Rojas Dávila y su parafernalia mediática. Flaco favor hace a la directora de la Facultad de Ciencias Políticas, Laura Benhumea, que la lancen al ruedo. Quizá justamente en el fondo lo que se pretende es echarla con los tiburones.

Síguenos