Bots, trolls, fake news y otras linduras

Estamos a semanas de que empiecen las campañas proselitistas con miras a las elecciones concurrentes del 1 de julio. Se habrán de elegir no sólo al presidente de la República sino a gobernadores, diputados, senadores y alcaldes. En suma, habrá miles de candidatos en todo el país haciendo campaña y buscando conseguir el voto de los ciudadanos. Empero, esta será una campaña inédita en lo que hace a la utilización de las redes sociales, así que más vale irnos familiarizando con términos como bot, troll, fake news, cyber troop y otros, porque como nunca antes los veremos en acción.  
enero 12, 2018

Estamos a semanas de que empiecen las campañas proselitistas con miras a las elecciones concurrentes del 1 de julio. Se habrán de elegir no sólo al presidente de la República sino a gobernadores, diputados, senadores y alcaldes. En suma, habrá miles de candidatos en todo el país haciendo campaña y buscando conseguir el voto de los ciudadanos. Empero, esta será una campaña inédita en lo que hace a la utilización de las redes sociales, así que más vale irnos familiarizando con términos como bot, troll, fake news, cyber troop y otros, porque como nunca antes los veremos en acción.

 

Hasta hace poco más de un año, cuando el INEGI hizo su más reciente medición sobre el grado de penetración de las tecnologías de la información y comunicación (conocidas como TIC) y el uso de Internet, había casi 66 millones de mexicanos mayores de 6 años que se dijeron usuarios de Internet. Esta cifra representa más de la mitad de toda la población del país y, entre los jóvenes, la cifra llega a superar el 80% de usuarios. La conexión a Internet se realiza cada vez más desde dispositivos móviles, como los smartphones, que son ya un producto de uso corriente entre 3 de cada 4 usuarios de teléfono celular (o sea, 81 millones de mexicanos).

 

De tal suerte, la comunicación e información a través de las TIC es una realidad apabullante, por lo cual se vuelven indispensables para quien busca influir en la voluntad de las personas. Los candidatos, sus partidos políticos, el gobierno y otras entidades del sector público y privado ya alistan lo que se conoce como "cyber troops" para crear y difundir contenidos coordinados en la Internet y, sobre todo, en las redes sociales, buscando influir en la opinión pública de cara a la elección.

 

Esta es una práctica cada vez más extendida en distintos países del mundo, según lo reveló el estudio Troops, Trolls and Troublemakers: A Global Inventory of Organized Social Media Manipulation, auspiciado por la Universidad de Oxford

(que se puede consultar gratuitamente en: http://comprop.oii.ox.ac.uk/wp-content/uploads/sites/89/2017/07/Troops-Trolls-and-Troublemakers.pdf.En) México -caso del que también se ocupa la referida investigación- existe ya como práctica documentada la operación de esas "cibertropas", que lo mismo esparcen noticias falsas, que hostigan a líderes de opinión o replican ciertos discursos.

 

En la mayoría de los casos en los que se ocupa a Bots, se trata básicamente de agentes de software que imitan a los humanos. No se trata necesariamente de personas detrás de una computadora o un teléfono mandando tuits o dando likes, sino de programas y algoritmos que replican contenidos. A los bots se les pone a trabajar sobre todo buscando colocar un tema en la conversación de las redes sociales: generar un trending-topic. Así es como ahora los arrobas son los que establecen agenda. Por ejemplo, cuando una oleada de tuits se desarrolla por parte de los bots, lo que se busca es influir en la opinión pública, generando una percepción o perspectiva sobre determinado asunto o personaje. Pero es tan efímero el efecto de un trending-topic que cada día hay que poner a trabajar los bots.

 

En el caso de los trolls, su operación es básicamente de ataque sistemático. Se trata igualmente de agentes de sofware que se valen de cuentas inactivas la mayoría del tiempo pero que, al ser activadas (según su programación), desatan una andanada de mensajes que denostan, descalifican o buscan amedrentar a quien tuitea, publica, comparte o comenta algo.

 

En ambos casos, bots y trolls, tienen como característica principal que detrás de los mensajes o acciones hay una mano que los maneja y administra, en ocasiones, a través de plataformas que permiten la gestión simultánea de numerosas cuentas. Pero igualmente hay centros de operación donde se concentra a muchas personas para hacer el trabajo. De hecho existen empresas que ofrecen este tipo de servicios y se ponen a las órdenes del mejor postor. Esto ha cambiado con el paso del tiempo, pues con anterioridad era más frecuente el uso de la milicia, la policía o los centros de inteligencia para operar bots y trolls. Sin embargo, para borrar evidencia a la que se pueda acceder vía filtraciones a la prensa o acceso a la información pública, es que se contrata a estas empresas, las cuales pueden operar desde cualquier parte del mundo: no necesitan estar físicamente en el país en donde se les contrate.

 

Una de las operaciones que veremos con más frecuencia en estas campañas es la búsqueda de posicionar noticias falsas, ya sea utilizando bots o influencers. Enlodar al adversario con fake news será algo que se emprenda con mucha frecuencia durante las campañas. Otra táctica será la de los spambots, que consiste básicamente en meterse a un hashtag en donde se esté tratando un tema que se quiera "bajar" y llenarlo con contenidos ajenos al asunto o información falsa, de este modo se auyenta la participación de las personas reales interesadas en conversar sobre algo.

 

Así que ante tantas "linduras" que veremos durante estos meses de campaña será necesario mantenerse en una actitud crítica ante la información y saber discriminar entre temáticas artificiales, noticias falsas, troleos o la operación de bots. Aquí es en donde la alfabetización digital marca la diferencia. Ya en otra ocasión abordaremos el tema.  

 

José Luis Arriaga Ornelas

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