Cinco años después de cortar cabelleras nazis en Bastardos sin Gloria (2009), Brad Pitt regresa al escenario de la II Guerra Mundial con el prisma hiperrealista de Fury, donde el espectador se sube al interior de un tanque para ser testigo de los horrores de la guerra.
Brad resultó ser como un padre de familia en el set", dijo David Ayer, director y guionista de esta película que llega a las salas de EU el día 17. "Es un hombre bien sencillo y trabajador que se abre por completo a sus compañeros. No llegó con planes de estrella ni guardaespaldas ni chóferes ni nada… Solo él con ganas de trabajar", agregó.
Pitt no es ajeno a los filmes sobre contiendas bélicas, ya que apareció también en Legends of the Fall (1994) y Troy (2004).
(Con información de Excélsior)


Síguenos