Cuarenta días después de su desaparición, Jimena Sánchez Alcántara fue localizada con vida. Sin embargo, el anuncio de su regreso no se presentó como resultado de la actuación institucional, sino acompañado de un posicionamiento crítico sobre la ética informativa y la respuesta del Estado.
A través de un comunicado, el colectivo Lirios Buscadores Izcalli confirmó que la joven ya se encuentra con su familia y subrayó que su localización fue producto de la presión social, no del trabajo efectivo de las autoridades.


En un país con más de 133 mil personas desaparecidas, la organización advirtió que los avances recientes no responden al funcionamiento de las instituciones, sino al esfuerzo de familias, colectivos y comunidades que han construido sus propios mecanismos de búsqueda y acompañamiento ante la ausencia estatal.
Lee también: No es ausencia, es abandono: la búsqueda que el Estado dejó en manos de una madre
Un protocolo desde las familias
Más allá del alivio por la localización de Jimena, el colectivo aprovechó la visibilidad del caso para fijar una postura sobre el tratamiento informativo de estas situaciones.
Lirios Buscadores hizo un llamado a medios de comunicación y sociedad civil a adoptar prácticas con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género, y a respetar que la información sobre las víctimas sea difundida únicamente a través de los canales autorizados por las familias o los colectivos acompañantes.
Advirtió que la difusión prematura o irresponsable de datos puede vulnerar la integridad de las personas localizadas, afectar a su entorno, entorpecer investigaciones en curso o incluso generar nuevos riesgos. Informar, enfatizaron, también implica reconocer límites éticos.
Más de 20 horas sin reacción oficial
El posicionamiento no surgió en el vacío. Un día antes, el 1 de abril, el colectivo enfrentaba un nuevo caso que evidenció las fallas institucionales en tiempo real.
Alexa Amairany Quiñones González, de 16 años, fue vista por última vez a las 17:00 horas del 31 de marzo en la colonia Jardines de la Hacienda, en Cuautitlán Izcalli. Más de 20 horas después, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no había emitido el boletín oficial de búsqueda.

Para el colectivo, este tipo de retrasos administrativos compromete el periodo más crítico para localizar con vida a una persona desaparecida.
“La burocracia no puede estar por encima de la urgencia de encontrarla”, señalaron.
Ante la falta de respuesta institucional, las integrantes del colectivo actuaron como primer enlace de búsqueda: difundieron la ficha de la menor, detallaron sus señas particulares —incluidas dos perforaciones en el labio inferior— y activaron sus redes para recabar información.
Al cierre de esta edición, ni la Fiscalía mexiquense ni Lirios Buscadores han confirmado la localización de Alexa Quiñones.


Síguenos