Medio gabinete… y algo más

Análisis de los cambios en el gabinete del Estado de México, sus causas, costos y quiénes ganan poder rumbo al 2027.

abril 9, 2026
  • Un gabinete de cuotas
  • Un gobierno más grande que su equipo
  • El costo lo paga la gente
  • INE: perfiles y pasados
  • Los que sí están dando resultados

Un gabinete de cuotas

El gabinete original de Delfina Gómez nunca fue un diseño puramente técnico, sino una arquitectura de equilibrios, cuotas y compromisos. Nació más como pacto político que como selección de excelencia administrativa. Ahí convivieron piezas propias, recomendaciones nacionales, concesiones a grupos internos de Morena y perfiles colocados para tranquilizar intereses en áreas demasiado sensibles: Finanzas, Desarrollo Urbano, Salud, Movilidad, Agua, Seguridad. No era un equipo pensado solo para gobernar, sino también para contener, compensar y repartir. El problema es que los gabinetes armados para satisfacer corrientes suelen administrar mejor las lealtades que los resultados. Y cuando eso ocurre, el gobierno deja de parecerse a una maquinaria de servicio público y se parece más a una mesa donde todos cobran, pero no todos responden.

***

Un gobierno más grande que su equipo

La administración pública mexiquense no es cualquier aparato: es una de las más grandes del país. Cuando Delfina ganó, era evidente que no tenía un grupo propio lo suficientemente robusto para ocupar toda la estructura. Gobernar el Edomex no es solo encabezar secretarías, es llenar miles de posiciones operativas que sostienen el día a día. Ante esa realidad, tuvo que abrir la puerta a recomendaciones y sugerencias que venían con nombre y apellido. El resultado fue una mezcla de perfiles propios con cuadros heredados de la administración anterior, sobre todo en segundos y terceros niveles, donde se juega la operación real. Eran más de cinco mil espacios por cubrir, y no había capital humano suficiente. El problema es que cuando un gobierno no controla completamente su estructura, tampoco controla del todo sus resultados.

***

Los de casa… y los que no alcanzaron

Del círculo más cercano, de los verdaderamente delfinistas, el gabinete arrancó con apenas cuatro perfiles de absoluta confianza: Horacio Duarte Olivares, su operador político de siempre; Juan Carlos González Romero, su amigo entrañable; Miguel Ángel Hernández Espejel, su hermano político; y Trinidad Franco Arpero, su aliada más cercana. El resto llegó por otras vías. Pero incluso ese núcleo mostró fisuras pronto: Trinidad salió temprano, evidenciando que la cercanía no garantiza resultados. Miguel Ángel se mantiene, aunque con señales de desgaste. Hoy, los únicos firmes, sin sobresaltos visibles, son Duarte y González Romero. Cuando el círculo de confianza es reducido y además se erosiona, el margen de maniobra también se estrecha.

Te puede interesar: Entrevista con Horacio Duarte, poder, disciplina y proyecto

***

El costo no lo paga el poder… lo paga la gente

Los errores en la integración del gabinete no los paga quien nombra. Los paga quien vive el gobierno todos los días. Cada ajuste, cada relevo, cada curva de aprendizaje tiene un costo que no aparece en los boletines: servicios que no funcionan, decisiones que llegan tarde, problemas que se arrastran. En el Estado de México, ese costo lo han absorbido millones de habitantes en forma de trámites lentos, hospitales saturados, transporte desordenado o políticas que no terminan de aterrizar. Para la gobernadora, en cambio, el ajuste no necesariamente es pérdida. Al contrario: quitar piezas que no dieron el ancho le permite liberar presión, reordenar su equipo y elevar el estándar. Tiene ante sí la oportunidad de dejar atrás el gabinete de compromisos y construir uno de resultados. En política, corregir a tiempo no es debilidad. Es supervivencia.

Lee también: Cambios en Salud y Educación en Edomex: ¿qué significan para ti?

***

INE: perfiles y pasados

En la baraja mexiquense rumbo al Consejo General del INE, no todos parten del mismo punto. Entre las aspirantes, Karina Ivonne Vaquera Montoya aparece con las mejores credenciales: formación, experiencia y consistencia pública. Su nombre no es coyuntural, es trayectoria. En el otro extremo, Laura Daniella Durán Ceja carga con una lectura distinta: su perfil se asocia más a inercias del régimen anterior que a la narrativa actual. No es adjetivo, es contexto. En estos procesos no solo importa quién llega, sino desde dónde llega.

***

Los que sí están dando resultados

En Morena Edomex el poder no se distribuye por discurso, sino por territorio. Y el territorio ya empezó a hablar. Hay alcaldes que dejaron de ser promesas y se convirtieron en nodos reales de poder: Daniel Serrano Palacios, Ricardo Moreno Bastida, Azucena Cisneros Coss, Adolfo Cerqueda Rebollo y Raciel Pérez Cruz. No forman un bloque, pero sí configuran una realidad: concentran población, presupuesto, visibilidad y capacidad de movilización. En términos simples, gobiernan donde el voto pesa más. Ahí se está construyendo la siguiente capa de liderazgo estatal. En política mexiquense, quien controla municipios estratégicos empieza a condicionar el futuro.

Síguenos

Te recomendamos