A ti, que tienes en sus manos el presente y futuro de nuestra sociedad, solo tengo algo más por decirte: sueña en grande, porque los sueños se cumplen.
Toluca de Lerdo, a 16 de octubre de 2024
Estimada juventud mexiquense:
En este momento probablemente estés preparándote en una escuela de educación básica. Acaban de revisar la tarea por la que tu familia y tú se fueron tarde a dormir, pero que debía estar lista para hoy.
Seguramente tu docente está impartiendo la clase, mientras tus compañeras y compañeros ya piensan en los pocos minutos que faltan para poder disfrutar de un balón con amigas y amigos en la hora del receso. En este momento eres tan joven, que casi seguramente aún no tienes interés por la política y el gobierno. O tal vez sí. Lo que es seguro es que tu prioridad es tu formación.
A menos que las condiciones estructurales hayan hecho que tu prioridad, lejos de un salón de clases, sea ayudar conseguir el pan de hoy. O tal vez cuidar a tus hermanas y hermanos porque toda tu familia tiene que trabajar para cubrir los gastos del hogar.
Tengo una historia que contarte. Conforme vayas creciendo, la irás haciendo tuya, porque es la lucha que tu padre y madre lograron, que tus abuelos lucharon y que tus bisabuelos soñaron.
Hace aproximadamente 36 años, diferentes liderazgos políticos progresistas consolidaron una alianza para levantar la voz en contra de lo que consideraban que era un rumbo que ampliaba la brecha de desigualdad y un modelo económico insostenible para el país.
Las causas revolucionarias y nacionalistas fueron sustituidas por un régimen que tomó como suyo lo que es de todas y todos. Usaban los colores nacionales, pero los vestían cual lobo en piel de oveja.
Quiero compartirte que durante décadas, mujeres y hombres libres lucharon como oposición contra las injusticias, el abuso de poder y la corrupción. Y tras mucho trabajo de territorio, lado a lado con la gente, millones de mujeres y hombres votaron libremente para consolidar lo que por 94 años parecía imposible, regresar el Estado de México a las y los mexiquenses.
Después de casi un siglo, esa revolución pacífica llevó a la gubernatura a la primera mujer que gobernó desde el norte de la Plaza de los Mártires y que le dio por primera vez a las causas justas el lugar que merecen.
Sé que hoy para ti es muy normal ver a mujeres ocupando posiciones de poder. Naciste con una mujer despachando desde Palacio Nacional. Pero te parecerá increíble que en nuestros tiempos se escuchaba “no va a ser presidenta porque es una mujer”.
Cuando escribo esto, ha pasado apenas un año desde que lo logramos, pero lo que te quiero decir es que hoy estamos trabajando de manera incansable para que sean más las niñas y niños soñando desde los salones y no desde la calle. Para que las mujeres vivan una vida libre de violencia. Para que se reconozca la grandeza de los pueblos originarios. Para que nuestros adultos mayores tengan un nivel de vida digno de lo mucho que hicieron por nuestro estado. Para lograr el bienestar de los seres sintientes.
A ti, que tienes en tus manos el presente y futuro de nuestra sociedad, solo tengo algo más por decirte: sueña en grande, porque los sueños se cumplen.
Ya lo sabe… si no hay remedio, hablemos de ello.
Las opiniones vertidas por columnistas, conductores e invitados son a título personal y no representan postura u opinión alguna del medio emisor.

Síguenos