Casa de Salinas, centro clandestino de Pegasus en sexenio de Peña

na mansión asegurada por enriquecimiento ilícito fue usada por la PGR para interceptar comunicaciones; el caso reabre viejas prácticas del PRI con nuevas tecnologías
julio 22, 2025

La mansión de Raúl Salinas de Gortari en Lomas de Chapultepec fue utilizada por la Procuraduría General de la República (PGR) como centro de espionaje entre 2013 y 2015, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Según documentos ministeriales revelados por El País y retomados por Sin Línea, el inmueble de Avenida Explanada 1230 —confiscado por enriquecimiento ilícito desde 1996— sirvió como sede clandestina para operaciones de intercepción de comunicaciones. El proyecto fue dirigido por el entonces procurador Jesús Murillo Karam y su brazo operativo, Tomás Zerón, ambos actualmente acusados por violaciones graves a derechos humanos en el caso Ayotzinapa.

La instalación del equipo se realizó fuera de la sede oficial de la PGR. Así lo declaró Humberto Antimo Rivera, exdirector de Seguridad Institucional de la Procuraduría, quien aseguró que los sistemas fueron entregados e instalados directamente en la casa de Salinas.

Los equipos, adquiridos a través de la empresa offshore Duritz Holdings Limited, registrada en Gibraltar, costaron al erario 250 millones de pesos. No existen registros oficiales de su compra ni figuran en el inventario público de la dependencia.

La propiedad estuvo bajo control de la PGR hasta 2015, año en que fue entregada al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE). Aunque Raúl Salinas fue absuelto de los cargos en 2013, la Fiscalía de Alejandro Gertz Manero reabrió el caso como parte de una investigación sobre el uso ilegal de partidas secretas en el sexenio de Peña Nieto. Se estima un desvío de más de 3,300 millones de pesos mediante la etiqueta de “Gastos de Seguridad Pública y Nacional”.

El PRI, la vigilancia política y Pegasus

El espionaje desde el poder no es nuevo. Durante el siglo XX, la Dirección Federal de Seguridad del PRI vigiló y eliminó opositores. Con Peña Nieto, esas prácticas reaparecieron con tecnología de punta.

El software espía Pegasus, comprado oficialmente para combatir al crimen organizado, fue usado en realidad para espiar a periodistas, activistas y políticos opositores. Nuevas declaraciones vinculan directamente al expresidente: dos empresarios israelíes, Avishai Neriah y Uri Ansbacher, dijeron haber pagado 25 millones de dólares en sobornos a funcionarios mexicanos —incluido Peña Nieto— para lograr contratos con el gobierno, entre ellos la venta del propio Pegasus.

Tomás Zerón y Jesús Murillo Karam en una conferencia sobre el caso Ayotzinapa, el 14 de octubre de 2014. / Foto: Cuartoscuro

Te puede interesar: Los contratos leoninos de obras concesionadas que dejó el PRI… y cuánto le cuestan al Edomex

Zerón, clave en el espionaje, sigue prófugo

Tomás Zerón huyó a Israel, país con el que México no tiene tratado de extradición. Su nombre aparece no solo en el expediente Ayotzinapa, sino también en la compra irregular de equipos de vigilancia y su relación con empresarios israelíes.

Aunque la Fiscalía no ha podido confirmar físicamente la operación del centro de espionaje —pues el inmueble fue entregado hace una década—, la investigación sigue abierta. El objetivo: esclarecer el destino del dinero público, los equipos y los responsables.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos