Colectivas feministas y Samantha se manifestaron en Paseo Tollocan, a la altura de la calle Andrés Benavides, en el municipio de Toluca, para exigir justicia por Samantha, quien fue agredida hace cuatro años por su expareja, quien trabaja en el Hospital Reina Madre de Toluca. Denunciaron que el proceso legal ha permanecido prácticamente detenido, a pesar del tiempo transcurrido desde los hechos.
Samantha relató que el 14 de febrero de 2022 fue agredida por quien entonces era su novio. Los golpes que recibió le provocaron un infarto cerebral, pérdida permanente de la audición, parálisis facial y una disminución del 60 % en la lubricación del ojo, lo que la mantiene en riesgo constante de perderlo.


Aunque el proceso judicial lleva dos años y en 2025 su agresor fue vinculado a proceso por el delito de violencia doméstica, continúa en libertad bajo medidas cautelares.
Samantha denunció que ha habido múltiples irregularidades por parte del Poder Judicial. Señaló que desde septiembre del año pasado no ha tenido audiencias intermedias, las cuales le han sido canceladas hasta en nueve ocasiones; dos de ellas, aseguró, por negarse a aceptar un proceso de conciliación, situación que la ha hecho sentirse revictimizada.


“No tengo necesidad de seguir viendo a mi agresor. En cada audiencia tengo el recordatorio constante. Todos los días estoy recordando y viviendo el momento; el daño que tengo me está mermando, ya no puedo”, expresó.
Finalmente, Samantha pidió el apoyo del Poder Judicial y de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que su caso no quede impune.


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