Las autoridades de Toluca clausuraron un centro de consumo de alcohol donde se encontraban alrededor de mil 500 jóvenes, entre mayores y menores de edad, bebiendo líquidos servidos en garrafones de 20 litros, sin etiqueta ni control sanitario.
El alcalde, Ricardo Moreno, confirmó en su conferencia La Toluqueña, que el operativo ocurrió en un bar cercano a la Prepa 5, señalado por vecinos y estudiantes por su operación irregular.

El sitio tenía licencia de restaurante-bar, pero no vendía alimentos durante la inspección. Además, habilitaba espacios contiguos sin autorización, lo que lo convertía en un establecimiento clandestino. Entre los jóvenes era conocido como “El Clanes”.
Moreno detalló que el bar expendía mezclas de colores —“azulitos, moraditos, rojitos”— sin información sobre su preparación ni el origen del alcohol, lo que incrementa el riesgo para los consumidores.
La inspección fue realizada por Gobernación Municipal, Policía de Toluca y Protección Civil, con aviso a Coprisem. Tras la verificación, el lugar quedó clausurado y seguirá el procedimiento administrativo correspondiente.

El alcalde recordó que el municipio ha intervenido alrededor de 70 puntos de venta irregulares de alcohol en las últimas semanas. Subrayó que estos espacios generan desorden, operan fuera de sus licencias y venden a menores.
“Hay que proteger a nuestra juventud”, dijo Moreno, quien reconoció que las prácticas de consumo descontrolado son riesgosas y requieren supervisión permanente.


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