La Secretaría del Agua del Estado de México participó en la renovación de la mesa de la Comisión de Cuenca Río Amecameca–La Compañía, donde usuarios expusieron problemáticas sobre la gestión hídrica en la zona oriente.
De acuerdo con la dependencia, durante el encuentro se reunieron usuarias y usuarios para compartir de primera mano los principales retos relacionados con el acceso, distribución y manejo del agua en esta región, una de las más afectadas por problemas de abastecimiento, drenaje e inundaciones.
La Comisión de Cuenca es un mecanismo de coordinación impulsado por la Comisión Nacional del Agua, en el que participan autoridades y usuarios para atender problemáticas del agua a partir de la dinámica natural de los ríos y no de límites municipales. Entre sus funciones se encuentra la planeación de acciones, prevención de riesgos, saneamiento de cuerpos de agua y coordinación de obras hidráulicas, aunque sus acuerdos dependen de su ejecución por parte de autoridades.
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Plan hídrico estatal reconoce crisis estructural
Este ejercicio ocurre en un contexto donde el propio gobierno estatal ha reconocido la crisis hídrica. El Programa Hídrico Integral del Estado de México 2024-2029 plantea como objetivo incrementar la cobertura de agua potable, mejorar el saneamiento y modernizar la infraestructura hidráulica, además de garantizar el acceso al recurso como un derecho humano.
El plan, considerado el instrumento rector en la materia, divide a la entidad en siete regiones hídricas para atender problemáticas específicas y establece ejes como la gestión sustentable, la restauración ambiental y el fortalecimiento institucional. Sin embargo, los retos que busca resolver se mantienen vigentes en la cuenca Amecameca–La Compañía.
En la zona de los volcanes, donde se originan los escurrimientos, diagnósticos técnicos han identificado presión sobre los acuíferos, deterioro ambiental y limitaciones en la infraestructura de distribución, lo que impacta en el acceso al agua para comunidades.
A nivel regional, el crecimiento poblacional en el oriente del Estado de México ha rebasado la capacidad del sistema hídrico. La expansión urbana en zonas de recarga, junto con redes insuficientes de agua potable y drenaje, ha generado un escenario donde coexisten el desabasto y el riesgo constante de inundaciones.
En la parte alta de la cuenca, lluvias intensas han evidenciado esta vulnerabilidad. En septiembre de 2024, el desbordamiento del río Amecameca provocó el arrastre de lodo, basura y materiales hacia zonas habitadas, generando afectaciones en viviendas y vialidades, de acuerdo con reportes oficiales.
Aunque existen planes hídricos desde hace más de una década, diagnósticos han señalado que los resultados en saneamiento y gestión integral del agua no han sido sostenidos.
Estos escurrimientos descienden hacia la zona baja del Valle de México, impactando municipios como Chalco, Ixtapaluca y Valle de Chalco, donde las lluvias han provocado inundaciones recurrentes asociadas a drenajes rebasados, taponamientos y presión sobre ríos y canales como el de La Compañía.
Además, la cuenca enfrenta contaminación por descargas sin tratamiento suficiente y la pérdida de zonas de infiltración, lo que reduce la recarga de acuíferos y agrava el ciclo de escasez e inundaciones.
Acciones planteadas y resultados pendientes
En este contexto, las comisiones de cuenca buscan articular acciones como desazolve, rehabilitación de cauces, coordinación intermunicipal y protección de zonas forestales. No obstante, aunque existen planes hídricos desde hace más de una década, diagnósticos han señalado que los resultados en saneamiento y gestión integral del agua no han sido sostenidos.


La Secretaría señaló que estas mesas permiten recoger las experiencias de quienes enfrentan diariamente las condiciones del servicio, con el objetivo de fortalecer la toma de decisiones en territorio.
En el mismo contexto, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez respaldó el trabajo conjunto entre autoridades y población, al considerar que estos espacios contribuyen a construir soluciones más efectivas.
Pese a ello, la renovación de la mesa se da en una región donde los problemas del agua —escasez, contaminación e inundaciones— continúan presentes, incluso frente a un plan hídrico que reconoce estos desafíos y plantea atenderlos en el corto y mediano plazo.


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