Interesante aquel argumento del magistrado presidente Ricardo Sodi: “Una buena administración de justicia es costosa. Una mala administración de justicia… es más costosa todavía”. Lamentablemente, es una falsa disyuntiva, inútil para esquivar la austeridad, como pretende. La realidad actual es la del segundo escenario, padecemos una mala y cara justicia. Al Poder Judicial del Estado de México le sobra dinero, pero una buena parte se va en pagar los privilegios de su élite.
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No se requiere ser experto en hermenéutica para percibir el desdén —por decirlo suavecito— en el comunicado 2832 de la Legislatura a la figura de la jefa del Ejecutivo del Estado de México, la gobernadora Delfina Gómez. Es una redacción lamentable que subordina como personaje secundario a la mandataria. La forma es fondo.
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¡Frenos! Ninguno de los «peces gordos» de la corrupción de los dos sexenios anteriores caerán en chirona. Pueden seguir tranquilos gozando de su buena vida. Fue una falsa alarma. Los expedientes que la secretaria de la Contraloría ha presentado para judicialización tocan a puro «charalito». Parece clara la intención del punto final. La mejor manera de combatir la corrupción es evitarla, proscribirla, más que perseguirla. Quizá las buenas intenciones del subsecretario Fernández le hicieron precipitarse.
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Laura González es empresaria exitosa, pero su fascinación por la política le ha sido muy útil como eficaz operadora. De las secretarias del gabinete es la más visible. A pesar de que dirige uno de los ministerios más pequeños, con pocos empleados y presupuesto, ha dado resultado en el enlace y vinculación con el sector empresarial. No hay duda, cuando se quiere… se puede.
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El impasse para que se vayan los que están y lleguen los nuevos es larguísimo y no necesariamente bueno para las próximas administraciones municipales. Sobre todo, aquellas donde habrá alternancia. Los que van parece que tienen como prioridad las labores de blanqueo y limpieza para que quienes llegan no encuentren evidencias si algo no se hizo bien. Del «Año de Hidalgo» al Clean up.

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