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Con 2 anulados, gana el Tricolor

En la ciudad de Toluca, amanece con una temperatura agradable, un poco nublado, con zonas de leve neblina. Se augura un día caluroso, sin pocas nubes que no presagian lluvia. Por lo menos hasta antes del atardecer.

¡Parece un buen día!  Mucho tráfico, minutos antes de las 9 de la mañana.

Por las calles se ven personas que portan playeras de color verde. Se ven contentos, optimistas. Hay esperanza de gritar los goles de México, sean de quien sean, de Oribe, “Chicharito”, hasta incluso de Layún, con eso de que “Toda la culpa es de Layún”.

Hoy fue el debut del %%%COLOR (Perdón, no quiero ser demandado por Alex Lora).

En todas las oficinas de gobierno, desde días pasados, se ha dado autorización para tener una televisión o una pantalla; incluso, contratar el servicio de cable –mediante coperacha, claro- para tener una mejor señal.

¡México! ¡México! Es el rumor que comienza a crecer en las primeras horas laborales del “Día Cero” de la selección mexicana.

Nadie hace comentarios del otro partido, el considerado por los expertos como el “más atractivo de la primera fase” España  contra Holanda.

Cuatro años después se vuelven a enfrentar esos dos grandes equipos. Fueron rivales, nada más ni nada menos, que en la Gran Final del Mundial de Sudáfrica 2010.

Final ganada por España, mediante el despliegue de un juego hermoso, vistoso, lleno de coraje, prestancia. España cautivó al mundo con su “Juego Bonito”

Ahora en Brasil nuevamente frente a frente y en la primera ronda: el actual Campeón del Mundo: España y el Subcampeón Mundial: Holanda. Será un juegazo. Pero aquí en Toluca, ¡Nadie sabe, nadie supo!

10:30 de la mañana, paulatinamente se van a suspendiendo las actividades en todas las oficinas, te guste o no te guste el futbol, “La Patria es Primero”, como  según dicen los historiadores que dijo nuestro Héroe Nacional Don Vicente Guerrero.

Como en todos los lugares, nunca falta alguien que sin ser designado comienza a organizar “La fiesta” <<Coperacha para la botana, el café, hasta para comprar carnitas>> ¡Para el medio tiempo, total hoy que hay chance!

10:45. Las calles de Toluca se están quedando vacías. La gente se concentra en los restoranes, centros comerciales, en el frente de los aparadores donde hay pantallas, muchas pantallas.

Mientras el momento llega, los comentarios a favor o en contra de la alineación o de tal o cual jugador. En este punto, todos somos expertos. Todos tenemos una alineación diferente. Cada uno esgrime sus argumentos, sus fundamentos, para considerar o no a tal jugador.  

10:55. En las oficinas el nerviosísimo crece. Hay ansiedad por que el juego inicie.

Ceremonia de los Himnos Nacionales, el público mexicano en el estadio canta a todo pulmón. Aquí algunos lo hacemos pero con la mente. Nos da vergüenza hacerlo en voz alta y de pie, como manda el protocolo cívico. Pero hoy se puede omitir.

En el estadio, hay lluvia que con el paso de los minutos arrecia hasta ser un aguacero estilo Toluca por el Rumbo de Cacalomacán.

El partido inició rapidito, con velocidad de parte de los mexicanos. No de los africanos como se esperaba.

Los jugadores mexicanos se adaptan mejor a la cancha mojada, al bote rápido del balón a la humedad.

Pasados los primero 20 minutos ¡Gol de Giovanni! ¡GOL! todos gritan, aplauden, brincan, avientan al cielo, bueno al techo, lo que tienen en las manos.

¡Anulado por fuera de lugar!  ¡Piiiiii….che! arbitro! Todo el público se indigna al ver la repetición. ¡No había fuera de lugar! l Es un gol fue legítimo! ¡Es un robo!

Comienzan las sospechas sobre la imparcialidad de los árbitros.

Susto para México, remate de cabeza en el corazón del área que saca de manera apurada Ochoa.

Trascurren varios minutos. ¡GOL! ¡GOL! Estallan los gritos eufóricos de nosotros los televidentes. ¡Gol de Giovanni!  Mala noticia, ¡Anulado!

¡Arbitro vendido! Otra vez el enojo de todos los observadores. Al ver la repetición ¡SI había fuera de lugar! Aun cuando los comentaristas de televisión decían que no era fuera de lugar. Pero al salir la defesa camerunesa quedan adelantados dos jugadores mexicanos. Uno de ellos Giovanni que remata.

Termina la primera parte entre idas y venidas con escasos peligros en la portería mexicana. México se ve grande, dominante.

Segunda parte, primeros cinco minutos parece que Camerún comienza a dominar, a controlar al equipo mexicano.

Minuto 60 y algo. Escapada de Giovanni por el centro del área, tira y el portero Camerunés rechaza en corto. Entra en diagonal Oribe Peralta y ¡GOL de México!
Algunos quedamos expectantes para ver si el árbitro no lo anula. ¡No!, ¡No. no lo anula, sí es gol!

Los gritos de alegría se escuchan salir de todas las casas, oficinas, negocios de la ciudad de Toluca. ¡Por fin se anota un gol que no se invalida!

A partir del gol, el equipo mexicano comienza a “dormir” al balón, a triangular de primera intención, a mover el balón de un lado a otro.

Camerún comienza a presionar desde la salida del equipo mexicano. El tiempo pasa, domina Camerún. Centros y más centros que con dificultad son rechazados.

El aguacero sigue, en las pantallas de las televisiones enfocan a mexicanos con sus enormes sombreros, con máscaras de luchadores. Otros al fiel estilo de la “Perra Brava”, sin camisas y sin playeras, retando al aguacero y al frío, que seguramente se está sintiendo en el Hemisferio sur.

Remate de cabeza de un jugador Camerunés que en buen lance, Ochoa detiene. ¡Susto para el público televidente! Que rompe con aplausos para sacar el “soponcio” que sintieron.

¡No se hagan para atrás! -Se escuchan comentarios de los observadores- ¡Ataquen! ¡Tiene que meter por lo menos otro gol! ¡Cálmate! –Responde otro- ¡Si no son enchiladas!

¡Pero es que ya se echaron para atrás! ¡Seguro “El Piojo” les dio la indicación! ¡Me lleva!

A seguir sufriendo hasta el final del partido. El equipo mexicano se defiende con todos los jugadores en tres cuartos de cancha.

Se hacen dos cambios, entran Fabián y el “Chicharito” Hernández. No se mejora la retención del balón.

Minuto 80 y tantos. Layún “roba” un balón antes de la media cancha de los Cameruneses, por el lado izquierdo y sobre la carrera manda un centro preciso cerca del punto penal. Entra “Chicharito” solo y su alma. Remata y manda el balón por encima de la portería, hasta las tribunas.

¡Qué falla! ¡Imperdonable para un jugador de su jerarquía! Se deja escuchar en la transmisión. Esto altera la emoción de los televidentes.

¡Eres un burro!  ¡Estaba solito! –Se escuchan comentarios airados- ¿Por eso no te meten a jugar en el Manchester! –Parece que se cabo la magia del “Chicharito”-

Faltan solo uno o dos minutos de los cuatro que agregó el árbitro. Entra Salcido como contención. La presión Camerunesa sigue, sin que les alcance su esfuerzo. ¡Termina el partido!

¡Gana México!

Segundos después, la ciudad comienza poco a poco a recuperar su vitalidad, su movimiento. La gente camina por las calles, la mayoría contenta, con sonrisas. Se siente un ambiente de cordialidad, de orgullo der mexicano.

Las playeras verdes aumenten. Seguramente algunos las tenían guardadas y no se atrevían a ponérselas “Por si las re cochinas dudas”. “No vaya a ser que…”

¡Ahora a esperar al anfitrión Brasil!

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