Autoridades de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) y de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF) validaron la operatividad del Centro Municipal de Bienestar Animal “Huellitas en Movimiento”, en Tepotzotlán.
La inspección, realizada a solicitud del propio ayuntamiento, certificó que las instalaciones y protocolos cumplen con estándares éticos e higiénicos, en un contexto donde los gobiernos municipales del Valle de México han asumido la mayor parte del costo y la logística del control poblacional de animales de compañía.
De acuerdo con el reporte, los ejemplares resguardados se encuentran en óptimas condiciones y reciben trato digno.
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Tepotzotlán apuesta por esterilizaciones; especialistas cuestionan alcance
En lo que va de 2026, Tepotzotlán ha superado las mil esterilizaciones quirúrgicas. Además de los servicios fijos en la colonia Ricardo Flores Magón, la estrategia incluye intervenciones de captura, esterilización y retorno (TNR, por sus siglas en inglés) en zonas identificadas como focos rojos.
Entre el 8 y 9 de abril, el gobierno local resguardó a ocho perros abandonados en Santiago Cuautlalpan tras una denuncia vecinal, activando protocolos de atención para su eventual adopción.
Sin embargo, desde la medicina veterinaria se advierte que estas cifras no necesariamente reflejan un control efectivo de la sobrepoblación callejera.
La médica zootecnista Mariana González señala que gran parte de las esterilizaciones corresponden a animales con dueño:
“Esterilizar a miles de perros de casa, los que los dueños llevan a las campañas, no es controlar la sobrepoblación callejera”.
Reducir las jaurías ferales —añade— implica operativos especializados:
“Se requiere personal de captura, dardos tranquilizantes, jaulas trampa, recursos y tiempo”.
Estrategia regional con carga municipal
El modelo de Tepotzotlán se replica en municipios del Valle de México, donde la contención del problema recae principalmente en los gobiernos locales.


En Cuautitlán Izcalli, la Unidad de Atención y Bienestar Animal (UCBA) opera campañas permanentes en sede y en comunidades. Tan solo en los primeros tres trimestres de 2025, el municipio reportó cerca de 3,000 esterilizaciones, ritmo que se mantiene en 2026.
En Nicolás Romero, la administración de Yoselin Mendoza implementa un esquema itinerante a través del programa “Yo sí Consiento a los peludos y a los michis”, con más de 1,100 cirugías en sus primeros 100 días de gobierno, además de acciones de empadronamiento mediante Certificados de Tutor Responsable.
No obstante, especialistas advierten que estas medidas son limitadas si no se acompañan de mecanismos legales más estrictos.
González apunta que la falta de registro obligatorio impide sancionar el abandono:
“Hoy, si alguien tira a su perro en un baldío, no hay forma de probar que era suyo”.
A esto se suman riesgos sanitarios poco atendidos, como rickettsiosis o leptospirosis en zonas industriales y basureros, que —advierte— “no se resuelven solo con esterilizaciones”.
Marco legal rezagado y costos ocultos
El aval de PROPAEM al centro de Tepotzotlán evidencia también una disparidad: la política pública avanza más rápido a nivel municipal que en el Congreso estatal.
Aunque el gobierno de Delfina Gómez firmó en 2023 un decálogo contra el maltrato animal y envió en marzo de 2025 una iniciativa de Ley de Bienestar Animal, la operación cotidiana sigue concentrada en los ayuntamientos.
Son las clínicas municipales y unidades móviles las que absorben la demanda, realizan cirugías gratuitas y operan refugios para evitar el crecimiento de la fauna callejera.
Este esquema implica un costo técnico y presupuestal significativo.
De acuerdo con González, algunas campañas operan con protocolos de bajo costo que incrementan riesgos clínicos:
“Se usan anestesias más baratas, lo que puede provocar complicaciones, especialmente en perros braquicéfalos”.
Además, sostiene que el modelo actual termina subsidiando a dueños sin atender causas estructurales:
“Se atienden las consecuencias porque es visible políticamente, pero no el origen del problema”.
Entre las medidas de fondo, menciona:
- impuestos por tenencia,
- sanciones efectivas por abandono,
- regulación de criaderos informales.


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