En la Legislatura del Estado de México (Edomex), la competencia por la coordinación de la bancada de Morena es protagonizada por dos grupos dentro del partido. Por un lado, se encuentra la facción liderada por Francisco Vázquez, quien cuenta con el respaldo de la gobernadora Delfina Gómez, y por el otro está el grupo encabezado por Maurilio Hernández, asociado con el senador Higinio Martínez, figura influyente en el estado.
Maurilio Hernández, actual coordinador de la bancada morenista, busca su reelección como líder parlamentario. Hernández argumenta la importancia de mantener el equilibrio entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, aprovechando la mayoría calificada que su partido tendrá en la nueva legislatura, junto con sus aliados del PT y PVEM. Su apuesta es por la experiencia y la continuidad, sobre todo en cargos como el del sobrino de Higinio Martínez, Luis David Miranda, quien al frente de la Secretaría de Administración y Finanzas del Congreso ha gestionado cerca de 10 mil 535 millones de pesos.
Francisco Vázquez se presenta como una opción con una trayectoria sólida y una amplia experiencia en el servicio público, además de haber coordinado la campaña por la gubernatura de la maestra Delfina Gómez en 2017, fue coordinador técnico en la oficina de la Secretaría de Educación Pública, además de haber trabajado con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, como subdelegado regional de Programas Integrales de Desarrollo en el Edomex y en el Centro de Procesamiento Electrónico de Datos Aduaneros del SAT.
Tanto Maurilio como Francisco han subrayado la gran necesidad de fortalecer la unidad dentro del grupo parlamentario, aunque representan intereses y alianzas distintas dentro de Morena.
Esta competencia interna definirá no solo la dirección de la bancada, sino también la influencia de los distintos grupos de poder dentro del partido en el Estado de México y la aprobación de reformas necesarias para el desarrollo de la sociedad mexiquense.
Más allá de quién dirige, lo importante es resolver los grandes pendientes del Edomex
El profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEMex, Aldo Muñoz Armenta, señaló que la agenda pública del Estado de México no se define por ideologías, sino por la lucha de poder y la generación de presupuestos para programas sociales.
Destacó que las verdaderas disputas dentro del gobierno se centran en la obtención de cargos en el gabinete, comisiones legislativas y la Junta de Coordinación Política, dejando de lado problemáticas esenciales de la población.
Problemas sin abanderado
Muñoz Armenta subrayó que la zona metropolitana del estado es cada vez más difícil de gobernar debido a la creciente inseguridad, el deficiente transporte público, la escasez de agua y las viviendas costosas y riesgosas. A pesar de estos graves problemas, el académico enfatizó que no hay políticos, en ningún nivel de gobierno, que abanderan estas causas, como la crisis del agua o el combate al crimen organizado.
«Las agendas relacionadas con la inseguridad y la falta de vivienda están fragmentadas y carecen de liderazgos que las impulsen», afirmó y puso como ejemplo el caso de Chalco, donde las recientes inundaciones afectan gravemente a la población, y cuestionó la falta de acción de los políticos para mejorar la situación.
Pendientes en la agenda política
Otro tema que mencionó fue la despenalización del aborto, un asunto que considera políticamente poco rentable. Según Muñoz Armenta, los diputados no se interesan en este tema porque no representa un beneficio inmediato para sus objetivos de mantenerse en el poder. En contraste, los programas sociales dirigidos a la población vulnerable tienen un propósito claro: garantizar la permanencia.
Además, el académico puntualizó la ausencia de liderazgo en la agenda medioambientalista y de género. Afirmó que temas como el maltrato doméstico y los feminicidios siguen sin recibir la atención adecuada por parte de las autoridades, y cuestionó la falta de liderazgos tanto en la oposición como en Morena.
Una política adormecida
«La política de programas sociales ha adormecido a la clase política en relación con otros asuntos importantes», dijo.
También mencionó problemas como la falta de servicios públicos, el drenaje deficiente y las calles en mal estado en zonas urbanas, que afectan directamente la calidad de vida de la población.
«Por mi parte no importa de qué partido sea el político, pero que arregle los baches, que garantice el suministro de agua, que se ocupe de la seguridad y que impida que las inundaciones destruyan los hogares», expresó el académico.
La división en el poder
Armenta también destacó una fuerte división por la coordinación de la bancada morenista, específicamente entre el grupo de la gobernadora Delfina Gómez y el grupo de Higinio Martínez. Esta fractura interna podría influir en la agenda política del estado.
Finalmente, el profesor subrayó que, tras ganar la gubernatura, Delfina Gómez está obligada a desarrollar su propia agenda política y, eventualmente, a consolidar su propio grupo legislativo, lo que podría reconfigurar el panorama político de la entidad en los próximos años.


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