La alianza política entre Benjamin Netanyahu y Donald Trump ha dejado una estela de crisis internacionales: una Gaza devastada, un presidente venezolano secuestrado, un país caribeño asfixiado por décadas de embargo, un líder iraní asesinado en un ataque conjunto y un sistema global incapaz de procesar a depredadores sexuales con poder. Un mapa de daños que redefine el equilibrio geopolítico.
Gaza: el epicentro de un genocidio documentado
La guerra en la Franja de Gaza se convirtió en el capítulo más sangriento de la alianza Washington–Tel Aviv. Según la OMS y OCHA, más de 75 000 personas han muerto desde 2023, la mayoría civiles palestinos. La infraestructura quedó destruida o inoperante, y distintos organismos de la ONU señalan posibles crímenes de guerra y patrones compatibles con genocidio.
Venezuela: un presidente secuestrado en operación militar
En enero de 2026, Estados Unidos ejecutó una operación militar en Caracas y secuestró al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, trasladándolos a territorio estadounidense. El operativo dejó decenas de muertos y abrió un precedente grave: la intervención directa para remover jefes de Estado.
Cuba: un pueblo asfixiado por el embargo
Entre 2017 y 2021 se implementaron más de 240 nuevas sanciones contra Cuba, profundizando el embargo histórico. La ONU estima daños acumulados superiores a 159 000 millones de dólares. El resultado: escasez, apagones y una población viviendo bajo asfixia económica.
Irán: un líder supremo asesinado
En febrero de 2026, un ataque atribuido a fuerzas estadounidenses e israelíes provocó la muerte del ayatolá Ali Khamenei. La región entró en una fase de represalias y escalada militar que altera el equilibrio de Medio Oriente.
Y mientras tanto… los pedófilos poderosos siguen libres
Mientras las potencias justifican operaciones militares en nombre de la seguridad global, varios depredadores sexuales de élite continúan sin enfrentar justicia, evidenciando una estructura internacional de impunidad.
El saldo del “matrimonio sionista” entre Netanyahu y Trump es una década marcada por intervenciones, crisis humanitarias y desestabilización regional. Las consecuencias continúan extendiéndose por el mundo.


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