El Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) atraviesa una de las crisis financieras más graves de su historia. Sin embargo, tanto especialistas como el propio gobierno estatal aseguran que sí puede rescatarse, siempre que se tomen decisiones técnicas, sostenibles y con visión de largo plazo.
Creado en 1969, durante la gubernatura de Juan Fernández Albarrán, el ISSEMyM brinda seguridad social a más de 837 mil servidores públicos, pensionados y sus familias, operando en los 125 municipios del Estado de México. Con un presupuesto superior a los 43 mil millones de pesos en 2024, es considerado el tercer organismo de salud más grande del país.
Un déficit que supera los 27 mil millones
La situación financiera del instituto es crítica. De acuerdo con el excontralor Victorino Barrios, el déficit asciende a 27 mil millones de pesos, originado por el incumplimiento de pagos de municipios y organismos descentralizados, además de egresos que superan los ingresos mensuales.
Miles de jubilados enfrentan retrasos de más de tres años en sus pensiones y dificultades para acceder a medicamentos o consultas. En Morelos, por ejemplo, derechohabientes como la señora Guadalupe relatan que deben esperar semanas o acudir a farmacias subrogadas con vales de corto vencimiento.

La desorganización interna agrava la crisis: compras irregulares de vehículos, sobornos de proveedores y una planeación deficiente del abasto médico son parte del diagnóstico de la Contraloría.
“Sí se puede rescatar, pero no a corto plazo”
En entrevista con AD Noticias, el economista Luis Enrique Martínez Hernández coincidió en que el ISSEMyM puede salvarse, pero no de inmediato.
“Sí se podría arreglar, pero no en el corto plazo ni tampoco en el mediano, sino a largo plazo.”
Explicó que el primer paso es revisar a fondo el manejo del presupuesto, identificar áreas de oportunidad y crear modelos económicos y actuariales que proyecten escenarios futuros.

“Un economista y un actuario pues se puede trabajar haciendo modelos en donde podamos pronosticar este las variables de qué tan bien o más bien qué tan viable este se refleje en un futuro que el crecimiento o la solución de de esta crisis a través de un estudio muy profundo de las variables que lleva esta crisis,” detalló.
El economista añadió que un modelo así podría desarrollarse entre dos semanas y un mes, y serviría para definir acciones concretas de saneamiento financiero.
Una prioridad de Estado
Ante el riesgo de colapso, el secretario de Finanzas, Óscar Flores, afirmó durante su comparecencia por el Segundo Informe de Gobierno que el rescate del ISSEMyM es “una prioridad de Estado”.
“Ningún gobierno puede hacerlo solo. Un ISSEMyM sostenible es un estado responsable con sentido humanista. No es una promesa, es una ruta en marcha», dijo Flores.
El plan de acción incluye un nuevo modelo de aportaciones solidarias y progresivas, una reforma a la Ley de Seguridad Social del Estado de México y estrategias legales para garantizar la continuidad del servicio médico.

La gobernadora Delfina Gómez Álvarez confirmó que su administración revisa los contratos irregulares con empresas como Falcón y Arquina, señaladas por sobrecostos y fallas en el cumplimiento de servicios médicos. “Acataremos lo que determine la autoridad competente”, subrayó.
Además, la diputada Maricela Beltrán Sánchez propuso una compensación del 5 % por cada mes de retraso en el pago de pensiones, así como un pago provisional cuando el trámite exceda los 30 días hábiles.
El reto: volver sostenible lo humano
Con más de 10 mil trabajadores y 109 unidades médicas, el ISSEMyM sostiene a casi un millón de personas. Hoy enfrenta el desafío de recuperar la confianza de sus derechohabientes y demostrar que, con una planeación técnica y voluntad política, su rescate es posible.
El gobierno mexiquense afirma que la recuperación ya comenzó, pero los resultados —como advierten los especialistas— se verán a largo plazo.


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