El Gobierno de Cuautitlán Izcalli sostuvo una reunión con especialistas de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM) para dar continuidad al proyecto de saneamiento de la Presa de Guadalupe, una iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que busca recuperar este cuerpo de agua y reforzar el abastecimiento hídrico en la región del Valle de México.
En el encuentro participaron funcionarios de Operagua, la Secretaría del Agua y la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), así como Roberto Capuano y su equipo de especialistas de la CONAGUA, responsables de encabezar los trabajos técnicos del proyecto.
De concretarse el saneamiento y la potabilización tanto del Lago de Guadalupe como de la Laguna de Zumpango, el proyecto podría beneficiar a más de 2.1 millones de personas en la región.

Plan de recuperación
Desde 2025, autoridades municipales anunciaron un plan de rescate para revertir los daños ambientales acumulados en la Presa de Guadalupe. El programa se desarrolla en coordinación con los tres niveles de gobierno y forma parte de un conjunto de 16 megaproyectos priorizados para impactar en municipios del Valle de México y del Oriente del Edomex.
Entre las acciones contempladas se encuentra:
- El tratamiento biológico en microlagunas artificiales para mitigar malos olores y controlar la proliferación de lentejilla;
- La realización de recorridos, labores de reconocimiento y levantamientos topográficos;
- El encauzamiento de aguas residuales urbanas hacia una planta de tratamiento con capacidad de 750 litros por segundo, con el objetivo de disminuir la contaminación.
Con estas intervenciones, las autoridades estiman que el sistema podría alcanzar una capacidad de hasta 3 000 litros por segundo para abastecer a distintas zonas.
Cabe recordar que el Lago de Guadalupe fue designado en 2004 como Parque Estatal Santuario del Agua y Forestal por el Gobierno del Edomex.
El proyecto también contempla la Laguna de Zumpango, considerada Área Natural Protegida. La intención es que, una vez saneados ambos cuerpos de agua, puedan aportar volúmenes similares a los del Sistema Cutzamala, con lo que se reduciría la dependencia de este sistema.
A inicios de este año, la CONAGUA se integró oficialmente al proyecto como invitada para impulsar el saneamiento y la instalación de una planta de potabilización en la Presa de Guadalupe. El objetivo es reducir la perforación de pozos y comenzar a almacenar agua.
Además, se prevé la rehabilitación de bordos y la construcción de humedales en la Laguna de Zumpango, con el fin de fortalecer su capacidad de contención.


Un lago marcado por la contaminación
La Presa de Guadalupe ha enfrentado graves problemas de contaminación durante décadas, derivados del crecimiento urbano y descargas industriales que han vertido desechos en sus aguas.
Uno de los episodios más alarmantes ocurrió en 2005, cuando se registró una muerte masiva de peces que alertó a la población sobre el deterioro ambiental del lago. A partir de entonces, vecinos solicitaron a las autoridades emprender acciones de saneamiento que permitieran recuperar la vida de la fauna y flora.
Las descargas contaminantes no provienen únicamente de Cuautitlán Izcalli, sino también de municipios cercanos como Nicolás Romero.
Dimensión del proyecto
El Lago de Guadalupe cuenta con una extensión aproximada de 1 750 hectáreas y un perímetro cercano a 17.5 kilómetros cuadrados.
Los trabajos actuales incluyen la rehabilitación de bordos en la Laguna de Zumpango, la reconfiguración de 18 kilómetros de taludes perimetrales, así como la evaluación de daños, restitución de niveles, protección contra la erosión y estabilización de taludes.
En entrevista, Roberto Capuano explicó que el equipo técnico lleva más de un año trabajando en la ingeniería del proyecto.
Según detalló, el objetivo es conducir agua hacia el oriente del Valle de México para compensar el déficit de abastecimiento que el Sistema Cutzamala no logra cubrir y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de los pozos en la región.

Inversión
Aunque aún no se ha definido una cifra total de inversión, el Gobierno de México, a través de la CONAGUA, destinó 20 millones de pesos en 2025 para estudios y el anteproyecto destinado al aprovechamiento del caudal del lago.
A escala nacional, el Gobierno federal prevé invertir más de 58 000 millones de pesos en proyectos de agua potable, saneamiento y tecnificación agrícola.
De acuerdo con las autoridades, el proyecto también podría generar ahorros energéticos, al simplificar el actual sistema de distribución de agua.
Calidad del agua y restauración ecológica
En entrevista con Jorge Salcedo, el biólogo Germán Lucciolino, líder del Corredor de Polinizadores del Lago de Guadalupe, explicó que el lago presenta dos calidades de agua a lo largo del año.
Durante los meses de estiaje —cuando disminuyen las lluvias— el lago se alimenta principalmente de aguas negras; en cambio, la calidad mejora con la temporada de lluvias. A su juicio, esto evidencia que el lago recibe más agua proveniente de drenajes que de precipitaciones.
Otro trabajos
En paralelo, el Gobierno de Cuautitlán Izcalli, a través de la Dirección de Medio Ambiente y Sustentabilidad, implementará un proyecto para mejorar la calidad del agua en cinco lagunas artificiales construidas dentro del lago, conocidas como el “corredor polinizador”.
Estas lagunas fueron clausuradas por la PROFEPA en abril pasado debido a los daños ecológicos que provocaron.
La titular de la dependencia, Lily Chávez Campuzano, informó que se aplicó un tratamiento biológico especializado, que consistió en la dispersión de 2 000 litros de PRO DB, un compuesto de bacterias benéficas vivas no patógenas capaces de degradar grasas, aceites, sólidos suspendidos y materia orgánica sin dañar el ecosistema.
Para reforzar la biorremediación, también se realizó el retiro manual de lentejilla y lirio acuático, además de una aireación previa en cada vaso para permitir el paso de la luz solar y favorecer el saneamiento del agua.
Con estas acciones, se espera reducir al menos un 50 % de la carga contaminante, particularmente en indicadores como DBO5, grasas y aceites. Además de mejorar el color y olor del agua, así como aumentar el oxígeno disuelto, lo que permitiría una recuperación gradual del ecosistema acuático.
Las autoridades advirtieron que estos cuerpos artificiales almacenan agua y lodo con alto grado de degradación, lo que genera gases tóxicos y corrosivos potencialmente peligrosos para la salud. Esta contaminación ha favorecido el crecimiento de plantas flotantes como la lentejilla de agua y el lirio acuático, que pueden agravar los daños ambientales en el lago.


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