Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, negó esta tarde que el Gobierno federal le hubiera entregado cifras falsas para impedir que la capital del país retornara al Semáforo Rojo. Es falso, dijo, y “tan es así que nosotros le entregamos toda la información a la reportera del diario que lo publica: The New York Times”.
En respuesta a la nota del diario estadounidense, la mandataria dijo que durante toda la pandemia “han buscado” señalar diferencias entre el Gobierno federal y el de la Ciudad de México, “y están totalmente equivocados”.
“Es falso lo que se plantea ahí. Tan es así que nosotros le entregamos a la reportera el correo electrónico del día 4 de diciembre, en donde se establecía que para los siguientes 15 días estábamos en semáforo anaranjado. Entonces, están buscando un esquema de confrontación y lo que decimos es que, pueden publicar cualquier cosa, pero sí es importante que se dé nuestra versión, y nuestra versión está sustentada en un documento de un correo electrónico que envía la Secretaría de Salud”, expuso Sheinbaum Pardo.
El diario The New York Times reportó que gobierno de México debió cerrar de inmediato a inicios de diciembre la Ciudad de México, por datos que tenía en ese momento.
“En lugar de cerrar la economía, el gobierno federal engañó al público sobre la gravedad del brote y permitió que la Ciudad de México permaneciera abierta durante otras dos semanas, según funcionarios y una revisión de documentos gubernamentales”, asegura el medio.
El diario dice que, en el cálculo del semáforo para el 4 de diciembre, el gobierno federal mencionó una tasa de ocupación hospitalaria de 45%, cuando públicamente Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, había reportado que el 58% de las camas estaban ocupadas.
También se usó en el cálculo que 25% de las pruebas Covid-19 habían dado positivo. Pero ya se tenía una tasa de 35%, según otros documentos del mismo gobierno federal.
El medio sigue: «El gobierno utilizó en su cálculo dos cifras que eran más bajas que las que había puesto a disposición del público en otros lugares, produciendo un resultado que permitiría a la capital, una ciudad de 9 millones de habitantes, mantener los negocios abiertos en las ajetreadas semanas de principios del mes”.
La capital afronta su peor momento de la pandemia y una crisis navideña luego de que se decidiera que los comercios no esenciales cerrarían. Recientemente el Gobierno Federal decidió suspender las actividades no esenciales hasta el 10 de enero de 2021 para frenar el contagio de COVID-19.
El color rojo del semáforo epidemiológico, máximo nivel de riesgo, se enciende ya que la ciudad padece de una saturación hospitalaria en sus camas generales, más que en ningún otro momento de la crisis sanitaria derivada del coronavirus.
Con información de El Universal y Sin Embargo


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