“Yo creo que la sociedad mexiquense puede estar segura que desde mi llegada aquí todo se maneja con total transparencia. Es una fuente de empleo muy grande para la entidad”, sostiene en entrevista, Carlos Javier Álvarez Cárdenas, titular de los Cuerpos de Seguridad Auxiliares del Estado de México (CUSAEM).
En 2023, el gobierno morenista prometió regularizar la dependencia; sin embargo, a casi dos años de administración, esto aún no ha pasado. CUSAEM es un cuerpo policiaco que continúa operando en total irregularidad y opacidad: es una dependencia del gobierno para obtener contratos, pero una empresa privada para el manejo de las ganancias.
Ver: CUSAEM, El engendro PRIista que se alimenta de vacíos legales
AD Noticias entrevistó al titular de este cuerpo policiaco sobre su vacío legal, los cuatro mil millones de pesos que generó en 2024, la deuda de ocho mil millones con el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), y las acusaciones en su contra por huachicol y por la compra de un spyware similar a Pegasus durante su paso por Petróleos Mexicanos (Pemex).
Una carga difícil de absorber
Los 17 mil 600 agentes activos de CUSAEM brindan servicios de vigilancia en edificios gubernamentales, autopistas, bancos, hospitales e incluso como escoltas personales. Además, están autorizados para usar armas de uso exclusivo del Ejército.
Los recursos generados por CUSAEM nunca han sido fiscalizados, y los funcionarios involucrados en su operación nunca han rendido cuentas. Se desconoce el destino final del dinero generado por este negocio. La particularidad de este limbo legal es reconocida por su titular, el militar en retiro Carlos Javier Álvarez Cárdenas.
“El organismo en sí es un híbrido único en el mundo. Sin embargo, estamos por cumplir 80 años y ha funcionado tal y como se encuentra. Más que la situación jurídica, lo que más llamaba la atención era la opacidad con la que se manejaban los recursos y la infinidad de abusos en contra del personal”, explica desde su oficina, ubicada en el municipio de Tlalnepantla.
El jefe del cuerpo policiaco sostiene que regularizarlo no es competencia suya, sino del gobierno estatal y el Congresolocal.
“Desde que estoy aquí ha habido cinco o seis manifestaciones. Pero ninguna ha tenido que ver con la esencia misma del CUSAEM. Pues el jefe del cuerpo no es quien para emitir un decreto ni para presentar una iniciativa de ley para regularizarlo”.
En diciembre de 2023, el entonces secretario de Seguridad del Estado de México, Andrés Andrade Téllez, anunció que, por instrucción de la gobernadora Delfina Gómez, comenzaría a regularizarse el organismo.
Sin embargo, el actual secretario, el militar Cristóbal Castañeda Camarillo, no ha dado seguimiento a esa promesa, según Álvarez Cárdenas. “El secretario actual no ha hablado con los elementos del CUSAEM”, explica.
No obstante, aclara que está realizando acciones en el cuerpo policiaco previas a su regularización. Entre ellas está la implementación de un tabulador para el salario de los agentes y un esquema de ruta profesional.
“Precisamente todo esto que se está implementando es para que el cuerpo esté regularizado cuando nos digan: ‘Vas a pasar en todos los aspectos legales, jurídicos, administrativos y financieros al Estado’ ¿Cómo incorporar a una corporación de 17 mil elementos sin una ruta profesional? No hay forma. Con la carga laboral y la infinidad de deudas, es difícil que un Estado asuma esa responsabilidad. Porque no es que el Estado lo determine; es que debe contar con el presupuesto para cubrir esa carga”, afirma Álvarez.
CUSAEM gana más ahora que en el peñismo
El limbo legal de CUSAEM ha impedido saber con certeza cuánto dinero está involucrado en su operación. De acuerdo con revisiones de Proceso y Sin Embargo, durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón (2000-2012), CUSAEM recibió mil 557 millones de pesos del gobierno federal.
Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018), la corporación obtuvo contratos públicos federales por entre tres y ocho mil millones de pesos. No obstante, tan solo en 2024, los ingresos de CUSAEM fueron más de la mitad de todos los recursos generados en el sexenio peñista, según Álvarez Cárdenas.

“El CUSAEM en el 2024 tuvo ingresos por aproximadamente cuatro mil millones de pesos. ¿A dónde fueron enfocados esos recursos a partir de mi llegada? Prácticamente a la regularización del tabulador, la nómina del personal. ¿Por qué? Porque al personal le pagaban 6,320 pesos para subirlo a 8,477, que es el salario mínimo. La otra parte de esos recursos fue para pagar las deudas”.
P. Queda la gran incógnita sobre qué pasó con todos los miles de millones de pesos que generó CUSAEM en administraciones pasadas. ¿Usted sabe a dónde fue a parar todo ese dinero?
R. No, no en este momento. Y no creo que sea fácil saberlo porque, como corporativo, es un organismo autónomo. Si una administración se va, se puede llevar la información. No hay ninguna ley para que pueda exigir que se haga una auditoría. No se puede en este momento.
Tampoco somos auditados por el Estado porque no somos funcionarios públicos, ni recibo presupuesto público. Yo soy autosuficiente con lo que se genera aquí.
P. ¿Usted tiene pensado o estaría dispuesto a hacer una auditoría privada sobre el cuerpo?
R. Sin problema. El día que me la soliciten, con mucho gusto haría un corte de caja para saber dónde está cada peso, a partir de mi llegada.
Ingresos de CUSAEM, superiores al presupuesto de seis secretarías
Para dimensionar la cantidad de recursos que circulan por CUSAEM, AD Noticias comparó los cuatro mil millones de pesos de sus ingresos con los recursos otorgados a algunas secretarías del gobierno estatal.
Tras revisar el Presupuesto de Egresos de 2025, esta casa editorial encontró que CUSAEM genera más dinero que los recursos asignados a las secretarías de Salud, Cultura y Turismo, Campo, Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Mujeres y del Agua.
Tan solo el presupuesto de estas últimas tres dependencias juntas asciende a tres mil 880 millones de pesos, una cantidad menor a los cuatro mil millones que genera aproximadamente CUSAEM.
También los cuatro mil millones de pesos superan los recursos entregados este 2025 al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) local, la Comisión del Agua del Estado de México, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) y el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM).
Según su titular, la mayor parte de los ingresos de CUSAEM va a parar al pago de la nómina de los casi 18 mil trabajadores. Se espera que, en 2025, la corporación obtenga una ganancia entre ingresos y egresos que le permita cubrir sus deudas.
“El 65 por ciento [del gasto en CUSAEM] es nómina. Si a eso le sumamos el mantenimiento de instalaciones, la creación de nuevas áreas, el servicio médico —que cuesta 75 millones, más 400 millones para pensionados—, entonces el margen que queremos estará entre el cinco y el diez por ciento de los ingresos”.
Yo podría ahorrar más si mantuviera a CUSAEM en las condiciones en que me lo entregaron. Habría un margen de ganancia enorme. Pero no puedo dejar de pagarle al policía el salario mínimo, cuando menos”, comentó Álvarez Cárdenas al respecto.
Ni una parte de los miles de millones generados por CUSAEM va a parar a las arcas del gobierno del Estado de México, asegura su titular.
“Desde que yo llegué, no existe ese murmullo de que es la caja chica del Estado de México. En ningún momento se me ha solicitado un solo peso. A mí solamente se me encargó una buena administración”.
Deuda de ocho mil millones a ISSEMyM
Al comenzar su gestión, el secretario de Seguridad del Estado de México, el militar Cristóbal Castañeda Camarillo, se comprometió a resolver el adeudo de CUSAEM con el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM).
ISSEMyM, dependencia de salud para los burócratas de la entidad, también brinda atención médica a los elementos de CUSAEM, pese a su limbo legal. No obstante, registra la mayor deuda relacionada con el pago de pensiones a los agentes retirados.
Según la Cartera de Adeudos de la institución, al cierre de 2023, municipios y dependencias estatales debían un total de cinco mil 725 millones de pesos por concepto de pensiones. De esa cantidad, cuatro mil 616 millones correspondían a la deuda acumulada por CUSAEM. Es decir, de cada 10 pesos que el ISSEMyM necesita para cubrir pensiones, ocho los debe CUSAEM.
No obstante, el militar en retiro Carlos Javier Álvarez Cárdenas aclara que la deuda real es casi el doble.
“Si a esa deuda se le suman recargos, multas y actualizaciones, se va a cerca de ocho mil millones de pesos. Entonces, no hay forma de que se pague una deuda de ese tamaño”.
De 2023 a 2024, la deuda de CUSAEM con ISSEMyM bajó de cuatro mil 616 a cuatro mil 89 millones de pesos, una reducción de 527 millones. Álvarez Cárdenas espera, en 2025, saldar todas las demás deudas del cuerpo con otras dependencias, como el Sistema de Administración Tributaria (SAT).
A inicios del siglo XXI se creó un fideicomiso para el cobro de pensiones de CUSAEM y la prestación de servicios médicos al personal. “Un fideicomiso que, ahora que yo lo recibo, lo recibo en ceros”, afirma Álvarez, a pesar de que se descontaba un porcentaje del salario de los agentes para dicho fondo.
“Estamos hablando de más de dos mil 600 pensionados, 365 millones de pesos. Si a eso se suma 75 millones del hospital, estamos hablando de más de 400 millones de pesos de carga del personal pensionado”, explica.
P. ¿Le dieron alguna explicación de por qué recibió el fideicomiso en ceros?
R. No. Simplemente dicen que se vació cubriendo las cuotas sociales y la inversión en el personal. Es todo. No hay más datos, no hay nada.
Como documento AD Noticias en un reportaje de febrero de 2025, ISSEMyM enfrenta una crisis financiera por el sistema de pensiones, heredada de gobiernos anteriores, que la nueva administración aún no ha logrado resolver.
“Yo nunca estuve involucrado”: Álvarez, sobre denuncia por huachicol
En 2019, el hoy titular de CUSAEM fue denunciado por la Fiscalía General de la República (FGR) por abuso de autoridad, amenazas, encubrimiento y uso indebido de facultades y atribuciones, en el marco de una trama de corrupción relacionada con el huachicoleo.
Presuntamente, Carlos Javier Álvarez Cárdenas colaboró con Eduardo León Trauwitz —general capturado y arrestado en Canadá— en la extracción ilegal de combustible mientras protegían los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
En 2013, Álvarez Cárdenas y León Trauwitz fueron nombrados gerente y superintendente, respectivamente, de los servicios de seguridad física de Pemex. Durante su gestión como responsables de la vigilancia de la red nacional de distribución de combustible, el huachicoleo se disparó en México: las tomas ilegales en los ductos de Pemex pasaron de mil 635 en 2012 a 12 mil 581 en 2018.
No obstante, Álvarez Cárdenas asegura que es inocente de las acusaciones.
“Yo nunca estuve involucrado. No estoy en ninguna de las denuncias. Me mencionan a mí porque fui parte de esa administración. Sin embargo, nunca he sido citado ni a declarar ni nada”.
P. ¿Usted nunca notó alguna irregularidad por parte de Eduardo León Trauwitz?
R. No, y menos en ese delito de huachicol. Yo era solamente jefe de una de las cuatro áreas que él manejaba, y nunca detecté ni pude haber sospechado que él estuviera involucrado en ese problema.
Yo creo más que fue un problema que surgió al interior de la Subdirección de Salvaguardia por mucha gente que estaba inconforme. Sin embargo, yo no soy la autoridad ministerial para determinar algo al respecto. No tengo nada que ocultar.
P. También hay un reportaje de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) donde se le señala a usted y a León Trauwitz por la compra del spyware Da Vinci durante su paso por Pemex. ¿Qué postura tiene al respecto?
R. No, de ninguna manera. Ese artículo salió en 2013. Nosotros íbamos llegando, ni presupuesto teníamos para eso. Ese software ya estaba en Pemex en ese momento. No tenemos nada que ver con la compra, adquisición ni manejo de ese software, para nada.
El caso Da Vinci y la sombra del espionaje
El reportaje de MCCI, publicado en realidad en 2019, señala a Álvarez Cárdenas como responsable de coordinar, desde Pemex, la compra del spyware Da Vinci. Este sistema de espionaje es similar a Pegasus, y fue utilizado por el gobierno de Peña Nieto para espiar a periodistas y activistas.
De acuerdo con correos filtrados en la plataforma Wikileaks, las negociaciones con la empresa proveedora Hacking Team ocurrieron casi un año después de que el exmilitar ingresara a Pemex.
Aunque el titular de CUSAEM duda que se haya adquirido el software, el contrato es público, El área que firmó el documento fue la Subdirección de Salvaguardia Estratégica (SSE), encabezada por Eduardo León Trauwitz. Una de las gerencias de esa subdirección, la de Estrategia y Sistemas de Seguridad y Monitoreo, estaba a cargo de Álvarez Cárdenas.
P. ¿Durante su gestión se usó ese spyware?
R. No, para nada. En 2014 yo era el responsable de Estrategia y Sistemas de Seguridad. Ese sistema no estaba en nuestras manos. Yo manejaba la estrategia y la seguridad del petróleo mexicano, no con la investigación e inteligencia.
Aparte, yo veo difícil que se haya adquirido por la simple y sencilla razón que no es una área que por ley esté permitida para hacer escuchas o intervenciones telefónicas.
CUSAEM representa uno de los casos más complejos del aparato público en el Estado de México: una corporación con funciones oficiales, ingresos multimillonarios y personal armado, que opera fuera del control institucional, sin marco jurídico claro y sin rendición de cuentas. Mientras su titular asegura transparencia y disposición a una auditoría, la opacidad histórica, las deudas acumuladas y las denuncias por corrupción siguen sin resolverse.

