Los principios los marcó AMLO en su calidad de fundador y líder moral: “No robar, no mentir y no traicionar”. No todos los cumplen, en el Estado de México hay cientos de casos públicos y sabidos. Bastaría con revisar los gobiernos municipales 2919-202 o la LX Legislatura. Ahora, con el decálogo Sheinbaum muy probablemente sucederá lo mismo. Hay muchos de los actuales que deberían atender aquello de hacer a un lado la parafernalia del poder, no al lujo barato, los séquitos de guaruras y asistentes, la ropa de marca, las camionetotas blindadas y las comilonas y briagas con cargo al presupuesto.
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Morena y PRI, las mismas formas con distinto rostro
Las diferencias en el ejercicio del poder entre Morena y el PRI son apenas matices en el Estado de México. Sí, es muy lamentable. Delfina Gómez y solo algunos —pocos por cierto— de quienes le acompañan en el gobierno se comportan con sencillez, transparencia, prudencia y tolerancia.
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Los monstruos del viejo régimen aún gobiernan
Aquellos monstruos de los que hablaba Gramsci que surgen en el impasse entre la muerte del viejo régimen y el nacimiento del nuevo, pululan en el Estado de México disfrazados de reformadores y honestos demócratas. Bastaría con revisar detenidamente la conducta pública y privada de cada uno de los secretarios, los alcaldes, senadores y diputados para identificarlos.
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Protestas universitarias con demandas ya resueltas
Las demandas base de los paristas están resultas de antemano. Piden como condición ora el diálogo la renuncia del director, quizá olviden que una semana ya no estará. Que no se criminalice la protesta, en este régimen es garantía plena. Y, finalmente, el voto universal que para esta elección es imposible porque requiere de cambiar la legislación, pero que será un hecho porque las 6 candidatas están a favor.
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La izquierda boutique mete las manos en la UAEMéx
Que hay indicios claros de cómo funcionarios de segundo nivel de la secretaría de Educación tienen las manos metidas en el proceso universitario. Fácil detectarlos y reconocerlos, son el clan de la izquierda boutique, fantoches que sirvieron al OEI, pero les gusta llamarse “camaradas”.


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