Un camino no termina en el asfalto, continúa en el trayecto de quien sale de casa para llegar al trabajo, en el estudiante que necesita llegar a tiempo a la escuela y en las mercancías que recorren kilómetros antes de llegar a los hogares.
Esa fue la idea que atravesó la conmemoración del 101 aniversario del Día del Caminero, celebrada este viernes 16 de octubre de 2026 en la Junta de Caminos del Estado de México, donde la gobernadora Delfina Gómez Álvarez reconoció a quienes construyen, conservan y rehabilitan las carreteras mexiquenses.
La mandataria destacó que la infraestructura carretera no debe entenderse únicamente como una obra material, sino como una herramienta para reducir desigualdades y mejorar la calidad de vida: “Porque por ahí circulan las personas, pero también circulan las mercancías que llegan a nuestros hogares”, expresó.
La ceremonia puso en el centro una labor que suele pasar inadvertida cuando los caminos están en buenas condiciones, pero que resulta indispensable cuando el deterioro, las lluvias o una emergencia obligan a intervenirlos, detrás de cada tramo hay personal técnico, administrativo y operativo, así como años de experiencia y jornadas que pueden extenderse bajo el sol, la lluvia o el frío.

Un oficio que atraviesa generaciones
Durante su mensaje, el director general de la Junta de Caminos del Estado de México, Joel González Toral, recordó que la conmemoración del Día del Caminero se remonta a 1925, durante el gobierno de Plutarco Elías Calles, cuando la comunicación del territorio era una tarea fundamental para el desarrollo del país.
En el Estado de México, la trayectoria institucional continuó con la creación de la Junta Local de Caminos en 1933. En 1989, la Junta de Caminos se constituyó como organismo descentralizado estatal y, posteriormente, fortaleció su presencia territorial mediante residencias regionales.
Aunque las herramientas, la maquinaria y las formas de trabajo han cambiado, señaló el funcionario, permanece el compromiso de mantener comunicadas a las comunidades mexiquenses.

Como ejemplo de esa capacidad, mencionó la reconstrucción de 39.7 kilómetros mediante obras por administración, modalidad que permite aprovechar la experiencia del personal de la institución para ejecutar trabajos y atender las necesidades de la ciudadanía.
González Toral también reconoció al personal administrativo, técnico y de apoyo, además de las familias que acompañan a los trabajadores y conocen las exigencias de una actividad que requiere disponibilidad para responder cuando ocurre una emergencia.
A quienes tienen más años de servicio les pidió compartir sus conocimientos con las nuevas generaciones, para mantener una institución capaz de responder a las necesidades de la población.

Las obras y quienes las hacen posibles
Delfina Gómez enmarcó el reconocimiento en 2026, Año de las Obras en el Estado de México, y destacó las acciones impulsadas por su administración para mejorar la infraestructura carretera.
Entre ellas mencionó la reconstrucción integral de 108 kilómetros del Periférico Norte, desde Naucalpan hasta Tepotzotlán, una intervención que, de acuerdo con lo expuesto durante el acto, beneficia a más de 15 millones de mexiquenses.
El proyecto muestra la dimensión de una infraestructura que no sirve únicamente a quienes conducen por ella: también conecta municipios, facilita el traslado de mercancías y forma parte de los recorridos cotidianos de miles de personas.
Sin embargo, durante la conmemoración, el reconocimiento volvió a quienes hacen posible que las obras se materialicen y que las vías permanezcan en condiciones de servicio, la gobernadora agradeció a los trabajadores por su compromiso y destacó que sus labores tienen consecuencias directas en la vida de las familias.
La conservación de las carreteras, coincidieron los mensajes, exige constancia, coordinación y responsabilidad en el uso de los recursos públicos, no basta con construir nuevas vías: también es necesario mantenerlas y atender su deterioro.

Una huella en cada comunidad
González Toral invitó a los trabajadores a sentirse orgullosos de su oficio y de la experiencia acumulada a lo largo de los años, a quienes comienzan su trayectoria les pidió asumir el compromiso de contribuir al fortalecimiento de la institución.
Por su parte, Delfina Gómez reiteró que el trabajo caminero es fundamental para mejorar la movilidad y la calidad de vida de la población.

Este 16 de octubre, la conmemoración reunió dos dimensiones de una misma historia: la de las carreteras que conectan al Estado de México y la de las personas que, con su trabajo, permiten que esa conexión continúe.
Porque antes de que una carretera se convierta en la ruta diaria de una familia, en el trayecto de un estudiante o en el paso de un vehículo de carga, hay una labor que comienza mucho antes y continúa después de cada inauguración, la huella de los camineros y las camineras permanece en cada tramo conservado y en cada comunidad que puede mantenerse comunicada.


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