Ricardo Ruiz Flores, coordinador territorial en el gobierno de Nezahualcóyotl, acumula denuncias públicas por presuntos actos de despojo, intimidación y uso de mecanismos legales en conflictos por propiedad, en un contexto marcado por la ausencia de postura institucional frente a los señalamientos.
Las acusaciones no se limitan a un solo caso. Vecinos del municipio han denunciado de forma reiterada un esquema en el que conflictos por la posesión de inmuebles derivan primero en presiones directas y, posteriormente, en denuncias penales contra quienes se niegan a entregar las propiedades. Esta dinámica ha generado un ambiente de temor entre habitantes.
Un patrón que se repite
El patrón descrito en estos casos sigue una secuencia similar: identificación de un inmueble, presión para su entrega y, ante la negativa del propietario, la apertura de procesos legales en su contra. Entre los delitos señalados figuran acusaciones como extorsión o asociación delictuosa, lo que denunciantes describen como una posible fabricación de delitos en disputas entre particulares.

Uno de estos casos, ocurrido en julio de 2024, derivó en la judicialización de un conflicto por propiedad y en la permanencia en prisión de un particular, bajo una causa penal referida públicamente como NEZ/CAJ/ANE/062/196932/24/07, cuyo estado procesal no ha podido ser confirmado de manera independiente.
El caso ha trascendido el ámbito local. Denuncias relacionadas con estas prácticas han sido presentadas incluso ante instancias federales, sin que hasta ahora se conozca el avance o resultado de dichas gestiones.
Perfil y estructura de poder local
Ruiz Flores fue nombrado coordinador territorial de la Zona Poniente a inicios de este año, aunque su presencia dentro de la estructura municipal y política del municipio se remonta a años previos.
Las coordinaciones territoriales forman parte del esquema de operación municipal en Nezahualcóyotl, dividido por zonas, y funcionan como enlaces directos entre el gobierno y las colonias, con capacidad de gestión social, operación política y presencia permanente en territorio.

En un municipio con alta densidad poblacional y fuerte organización vecinal, este tipo de cargos adquiere especial relevancia en conflictos sociales, particularmente en disputas por propiedad, donde la intervención de actores con presencia territorial puede incidir en el desarrollo de los casos.
Silencio institucional y opacidad
A pesar de la reiteración de denuncias, la coincidencia en los mecanismos descritos y la exposición pública del caso, no se han documentado posicionamientos oficiales, investigaciones concluidas ni sanciones por parte del ayuntamiento o autoridades estatales.
La ausencia de respuesta institucional mantiene en la opacidad un caso que, de confirmarse, apuntaría a la posible utilización de estructuras de poder local y del sistema legal en conflictos entre particulares, en un municipio donde el control territorial sigue siendo un factor determinante.


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