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Desaparecen dos mujeres a diario en la entidad

En el Estado de México desaparecen en promedio dos mujeres al día, tan sólo del 2012 al 2013 se tiene un reporte oficial de 954 casos; a la fecha se desconoce lo que sucedió con ellas debido a que la procuraduría no reporta si regresaron a sus casas, fueron víctimas de trata o bien terminaron siendo asesinadas, de acuerdo con el Observatorio Nacional del Feminicidio.

Cada vez son más comunes las fotografías de jóvenes que circulan por las redes sociales, las cuales señalan como desaparecidas, pidiendo algún tipo de dato que pueda ayudar a encontrarlas, o bien de manera oficial las fichas de programas como ODISEA o Alerta AMBER cuando son menores de edad.

La semana pasada la Señora Sara Albino denunció que su hija Sara Esquivel desapareció el sábado 1 de marzo en el municipio de Temoaya, aunque mantuvo comunicación con ella hasta pasadas las cinco de la tarde, después ya no tuvo noticias de ella a la fecha, aunque ya denunció ante la Procuraduría del Estado, la situación, no hay señales de la joven.

María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Nacional del Feminicidio advierte que el tema de las desapariciones de mujeres en la entidad “es muy grave” porque se pierde la información sobre lo que sucede con estas chicas, en su mayoría, alrededor del 60 por ciento menores de edad.

“Nadie le quiere entrar al tema, porque es muy grave, saben que el Distrito Federal y el Estado de México son corredores de trata de personas; es muy claro que las mujeres que terminaron siendo asesinadas (feminicidio) primero fueron privadas de su libertad, pero esto no lo toman en  cuenta las autoridades, quienes ni siquiera aplican el protocolo de las 72 horas posteriores al reporte de su ausencia, dejan pasar los días arriesgándolas más, muchas veces ya no emiten la alerta Amber porque las jóvenes ya tiene 17 a 25 años, y lo primero que dicen es: se fue con el novio”.

En lo que va del año (enero a marzo) se denunció la desaparición de 52 mujeres de entre 16 y 25 años de edad en toda la entidad; esto lo reporta el programa ODISEA, donde también se refiere que 36 de ellas ya aparecieron, sin embargo no se dan detalles sobre las condiciones en que lo hicieron, si todas están vivas, tal como lo advirtió la activista.

El ONF reporta que municipios como Toluca, Ecatepec, Nezahualcóyotl, Texcoco, entre otros, son los que tienen mayores denuncias de ausencias; y muchas veces al no intensificar la búsqueda de las mismas, llegan a encontrarse muertas en otros estados como Morelos, DF, Hidalgo.

“Después de un mes o un año la probabilidad de encontrar a una joven con vida es mínima, por lo regular llegan a encontrarse sus cuerpos arrojados a canales o baldíos en otros estados, teniendo ya feminicidios que tal vez se pudieron prevenir, de intensificar la búsqueda, de no sólo decir que fueron con el novio, porque muchas están siendo traficadas” afirma María de la Luz Estrada.

El año pasado militantes de Acción Nacional evidenciaron que el problema de la desaparición, en Toluca, al punto de registran en 8 meses 86 mujeres en esta situación, de las cuales la PGJEM emitió en un comunicado que sólo faltaban de encontrar a 12; pero nunca se especificó la información.

Un ejemplo claro de que no se tiene un registro de lo que ocurre con las mujeres desaparecidas es Bárbara Reyes, una joven menor de edad desaparecida en Cuautitlán Izcalli, en el 2012, se levantó la denuncia correspondiente y sólo porque sus padres no cedieron en su búsqueda, encontraron sus retos un año después en el SEMEFO regional; por este caso hasta la PGJEM ofreció una recompensa monetaria por informes, cuando el cuerpo de la joven fue descubierto una semana de su desaparición en un pareja cercano de dónde fue vista la última vez, pero no se reportó el hecho, ni se le relacionó.

Caso similar sucedió con Paula Coria, joven oriunda de Lerma, casi dos meses después de su desaparición la encontraron en el SEMEFO, aunque su cuerpo apareció días después del reporte en una brecha en Malinalco.

La activista destacó la importancia de contar con datos claros sobre las mujeres que regresan a sus casas, y las cuales terminaron en feminicidios, porque esta es la única manera de saber si se está dando la trata de personas, las rutas y cómo operan, o se trata de un asesino serial como el “Coqueto”.