El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM) activó un protocolo de actuación ante la desaparición de una joven, de 17 años, originaria de Melchor Ocampo, quien estaba bajo resguardo en el Centro de Asistencia Social (CAS) «Villa Hogar».
Este nuevo caso se suma al de Kristina, una adolescente rusa que desapareció en julio y fue localizada en Tijuana, lo que subraya la vulnerabilidad de menores bajo tutela institucional en el país.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que la joven fue localizada con vida en Tultepec.

No fue la primera vez que lo hacía
La joven desaparecida fue ingresada al CAS «Villa Hogar» el 11 de septiembre, y al día siguiente se reportó su ausencia sin autorización. Anteriormente, había estado involucrada en tres desapariciones, la primera de ellas en julio de este año, cuando fue canalizada por la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNyA) del DIFEM.
Desde entonces, la adolescente ha sido trasladada entre varios centros de asistencia, incluyendo el CAS Vida y Familia, donde se le brindó atención médica debido a su embarazo. Sin embargo, el 13 de agosto abandonó el lugar sin permiso y fue localizada en Cuautitlán casi un mes después, el 9 de septiembre.
Investigación y sanciones
El DIFEM, en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), está investigando el caso para esclarecer los hechos. Además, se han iniciado actas administrativas contra el personal que estuvo a cargo de la joven, con el fin de determinar posibles sanciones.
Preocupación por la seguridad de menores bajo tutela
Este otro caso de desaparición ha puesto nuevamente en la mira la seguridad de menores bajo custodia institucional. La desaparición de Kristina, joven rusa que fue localizada en Tijuana tras una intensa búsqueda, expone las brechas en los protocolos de protección. En ambos casos, las autoridades buscan mejorar las medidas de supervisión y garantizar que los menores bajo su cuidado no estén expuestos a riesgos similares en el futuro.
¿Quién es Kristina?
Marina Vladimirovna Romanova es docente de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) y es, también, madre adoptiva de la joven rusa Kristina Vladimirovna Romanova, cuyo nombre se hizo familia por su presunta desaparición en Toluca.
El pasado 10 de septiembre, Marina Vladimirovna denunció que Kristina había sido “secuestrada” por personal del DIF del Estado de México, DIFEM, que se la llevó del Instituto Educativo España. La casa de estudios desmintió la versión.
Fuentes de la Fiscalía mexiquense precisan que, en octubre de 2023, el DIFEM identificó que Kristina era víctima de violencia en su hogar adoptivo, y le otorgaron acompañamiento para que acudiera a denunciar ante dicha instancia.
La Fiscalía estatal en su momento acreditó que, efectivamente, Kristina fue víctima de violencia sexual.
Ante la Fiscalía, Kristina señaló directamente a su hermanastro, hijo natural de su madre adoptiva, como su agresor, y aseguró que la docente de la UAEMex estaba enterada del abuso que sufrió.
Bajo esta premisa, la Fiscalía extrajo a Kristina de ese entorno familiar con apoyo de la embajada rusa en México e inició la búsqueda de redes de apoyo, es decir, de familiares directos que pudiesen acogerla, sin embargo, al no tener familia en el país, el DIFEM se hizo cargo de la joven en noviembre de 2023.
La joven había desaparecido el 28 de septiembre en Toluca, donde estaba albergada en el Centro de Asistencia Social “Villa Hogar” del DIFEM, finalmente La Fiscalía General de Justicia del Estado de México localizó a Kristina, en Tijuana, Baja California.



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