Diseñan modelo para rastrear propagación de COVID-19

Dicho modelo difiere de los enfoques epidemiológicos existentes al explotar información en tiempo real sobre el flujo de población.

Científicos de la Universidad de Yale desarrollaron un modelo para rastrear la propagación de COVID-19 en el mundo que podría ayudar a los gobiernos a asignar los recursos a medida que combaten la pandemia.

Dicho modelo difiere de los enfoques epidemiológicos existentes al explotar información en tiempo real sobre el flujo de población, como datos de uso del teléfono y de otras fuentes que pueden cuantificar con precisión el movimiento de personas.

“Al rastrear los flujos de población en tiempo real, nuestro modelo puede proporcionar a los formuladores de políticas y epidemiólogos una herramienta poderosa para limitar el impacto de una epidemia y salvar vidas”, dijo el autor del estudio, Nicholas A. Christakis.

Para desarrollar el modelo, los científicos utilizaron datos de ubicación geográfica de teléfonos móviles en China con los cuales pudieron observar a alrededor de 11.5 millones de personas que transitaron por Wuhan entre el 1 y el 24 de enero de 2020, cubriendo el periodo previo al Año Nuevo Lunar Chino y la migración masiva anual de Chunyun.

Los investigadores vincularon los datos del flujo de población, proporcionados por un proveedor nacional de telecomunicaciones inalámbricas, a los recuentos de infecciones COVID-19, facilitados por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC chino).

Este análisis demostró la efectividad de la cuarentena impuesta a Wuhan el 23 de enero. El 24 de enero el movimiento fuera de la ciudad había cesado casi por completo, según sus hallazgos.

También encontraron que la distribución de las personas que abandonaron Wuhan predijo con precisión la frecuencia relativa de infecciones posteriores por COVID-19 en China hasta el 19 de febrero de 2020.

«Al capturar con precisión los movimientos de la población a lo largo del tiempo, podemos predecir cómo se propagará un contagio geográficamente y así  ayudar a controlarlo antes de que una epidemia devastadora erupcione”, finalizó.