En el Estado de México las politicas implementadas para reducir la mortalidad materna han logrado la disminución de cerca de 30 por ciento de este fenomeno, lo que coloca a la entidad por debajo de la media nacional.
En el marco del Día Internacional del Obstetra, celebrado el 31 de agosto, el secretario de Salud, César Gómez Monge, destacó que esta disminución se ha logrado gracias al desempeño y vocación de los especialistas en la entidad.
Informó que la media nacional, preliminar del 2014, en muerte materna es de 36.8 decesos por cien mil nacimientos y la entidad se encuentra en 30.2.
“En los últimos años se logró la reducción de casi 30 por ciento. En el 2012 se presentaron 130 casos de muerte materna en la entidad, en el 2013 disminuyó a 105 y en el último año se redujo a 99”, refirió.
Asimismo, Gómez Monge señaló que en los meses de mayo y junio, el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) otorgó 165 mil 850 consultas a mujeres en estado de gestación y con la finalidad de garantizar un embarazo saludable se distribuyeron 627 mil 845 frascos de ácido fólico; además se atendieron 20 mil 690 eventos obstétricos entre partos y cesáreas.
Por su parte, Miriam Ovando Aldama, responsable del Programa de Mortalidad Materna a nivel estatal, resaltó que la reducción se ha logrado debido a que en la entidad existe un Comité que analiza las causas de las muertes maternas que se presentan y emite recomendaciones que bajan como instrucción a los hospitales para que no vuelva a ocurrir un deceso en las mismas condiciones.
“Son múltiples actividades coordinadas con diferentes áreas que trabajan de manera integral con los nosocomios con actividades de promoción, con áreas de salud materna, con el Servicios de Urgencias del Estado de México (SUEM) y hasta con el transporte aéreo Relámpagos”, dijo.
Ovando Aldama explicó que la primera causa de muerte en la entidad es por cuestiones indirectas, es decir, que la paciente ya está enferma de de males como diabetes, hipertensión, problemas del corazón, obesidad y sobrepeso. La segunda es la hipertensión durante el embarazo, parto o puerperio. Y la tercera es la hemorragia obstétrica, que sucede generalmente durante el parto.
“Durante el embarazo también se capacita a la mujer para que tenga un plan de seguridad en la comunidad, para que sepa a dónde tiene que acudir ante cualquier emergencia o cuando presente las contracciones, quién la va a llevar, si están los médicos las 24 horas, si hay sangre disponible en el hospital, si no tiene auto cómo se va a trasladar y con quién va a dejar a sus otros hijos”, abundó.
La responsable del Programa de Mortalidad Materna alertó que ante cualquier signo de alarma como hinchazón de manos y cara, si las mujeres ven lucecitas, escuchan un zumbido, el bebé no crece del tamaño de acuerdo a cada etapa de embarazo, no se mueve, presentan sangrado, o tienen dolor de estómago que muchas veces lo confunden con una gastritis deben acudir de inmediato a su médico.



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