Doña Fede, en la mira del SAT

Los especialistas fiscales consultados presumen que, con la desaparición del outsourcing, algunos empresarios encontraron en la figura fiscal de una Sociedad Civil una manera “legal” de operar
agosto 23, 2024

El Club Santos y Alejandro Irarragorri, quienes tienen programada su audiencia inicial de imputación sobre una supuesta defraudación fiscal la próxima semana, no son el único ente del fútbol mexicano al que el SAT y la Secretaría de Hacienda están revisando con lupa.

Estoy en condiciones de afirmar que existe una investigación sobre una probable simulación fiscal y diversos delitos derivados de esta, que se habrían fraguado desde hace varios años desde la Federación Mexicana de Fútbol. Desde el 5 de julio del 2012, se creó una relación empresarial muy estrecha con la intención dolosa de que el gremio arbitral no obtenga ningún beneficio laboral, como acumular antigüedad, derecho al Infonavit, salud, jubilación, vacaciones, etc.

Según la autoridad que estudia el caso, esta operación ha afectado directamente los derechos laborales elementales de más de 2 mil trabajadores en la última década. Todos estos trabajadores, vinculados de forma evidente a la FMF, son árbitros, asistentes, comisarios tanto de la liga varonil como la femenil, así como asesores arbitrales y miembros del VAR.

La razón social de esta empresa, que hoy está bajo la lupa del SAT en conjunto con la FMF, responde al nombre de «Organización, Operación e Integración del Deporte Sociedad Civil», cuyo domicilio fiscal está situado en la Colonia Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México, y cuya actividad económica al 100 por ciento está registrada como “Otros Servicios Recreativos prestados por el sector privado,” un giro aprobado desde agosto del 2001 en el sexenio de Vicente Fox.

SIN REGISTRO

Esta compañía no es oficialmente una empresa de outsourcing, una actividad prohibida desde hace varios años por la Ley Federal del Trabajo, la cual, en su artículo 13, señala que se prohíbe la subcontratación de personal cuando una persona física o moral pone a disposición trabajadores propios en beneficio de otra.

Un tema que llama la atención de los funcionarios del SAT es que esta empresa, OOIDEP S.A., no aparece registrada en el REPSE, que es el Registro de Prestadores de Servicios Especializados u Obras Especializadas. Este registro, obligatorio y a cargo de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, regula y transparenta la subcontratación de personas en el país. Sus objetivos incluyen proteger los derechos laborales de los trabajadores, combatir la evasión fiscal y acabar con las malas prácticas derivadas del outsourcing. «¿El arbitraje no es un servicio especializado?», —me preguntó un funcionario.

Los especialistas fiscales consultados presumen que, con la desaparición del outsourcing, algunos empresarios encontraron en la figura fiscal de una Sociedad Civil una manera “legal” de operar y realizar exactamente las mismas funciones del prohibido outsourcing, solo que con otro nombre. Estas simulaciones dañan a los trabajadores y permiten que los patrones eviten cumplir con sus obligaciones elementales de manera engañosa. En resumen, es lo mismo que el outsourcing.

SOCIOS FALSOS

En teoría, aunque no necesariamente en la práctica, la OOIDEP S.C. está compuesta por “socios”, que serían los árbitros, asistentes, asesores, miembros del VAR, comisarios, etc. En este esquema fiscal, los pagos que se realizan a los “socios” se manejan bajo la figura de anticipos a utilidades, lo cual, a su vez, son ingresos para el socio de la Sociedad Civil. Para la persona física, esto se trata como asimilados a salarios, tal como se muestra en los recibos de pago emitidos por la empresa, en los cuales solo se retiene el Impuesto sobre la Renta (ISR). ¿O por qué darle un anticipo de utilidades a alguien que no es realmente socio?

Esto no estaría mal si los empleados del arbitraje de la Federación Mexicana de Futbol realmente fueran tratados como “socios” de la Sociedad Civil, pero no es el caso. Los más de 700 miembros activos del arbitraje y los más de 2 mil que ya no están en activo no han tenido en sus manos un contrato que los ligue a OOIDEP como socios, no han asistido a ninguna asamblea general, y sus sueldos son simulados con el concepto de anticipo a cuenta de utilidades, que serán asimilables a salarios y que la OOIDEP S.C. hace deducible posteriormente. Cobran y pagan según sus necesidades, para no generar ganancias que deban declarar.

¿SIENTES TU LIGA?

Ya sea por negligencia o ignorancia, el gremio arbitral desconoce cuál es el verdadero giro de la empresa que les paga. La mayoría no sabe que son “socios” fiscalmente hablando. Para cobrar, no presentan ningún recibo de honorarios ni ninguna factura; solo reciben la transferencia bancaria, pues en teoría son socios de OOIDEP S.C. Esta empresa cobra y factura a la Federación Mexicana de Futbol (FMF) por los “servicios”, y así la FMF, en el papel, pero no en el fondo, queda limpia y, según ellos, no queda vinculada laboralmente con ningún miembro arbitral descrito anteriormente.

Si esto fuera cierto y no hubiera un vínculo laboral directo, la FMF no podría castigar o vetar árbitros, y todos sabemos que no es el caso. Bajo esta figura fiscal de Sociedad Civil, el gremio arbitral está igual que antes, como en los prohibidos esquemas de outsourcing, ya que no acumulan antigüedad, no tienen derechos a la salud como el IMSS, tampoco a créditos de Infonavit, a vacaciones, a aguinaldo, ni a otros muchos derechos laborales que tiene cualquier trabajador.

«EL LOBO» VS FMF

Esta probable simulación “legal” hubiera seguido navegando en la impunidad si las autoridades laborales y fiscales a nivel federal no hubieran reparado en la doble demanda que interpuso hace unos meses el ingeniero Gerardo Martínez Bravo, conocido en el medio arbitral como “El Lobo”.

Este personaje, que siempre fue empresario, también pasó gran parte de su vida ligado al arbitraje, su gran pasión. Fue árbitro, asistente, asesor, delegado de la Comisión en Guanajuato y miembro activo del VAR hasta diciembre de 2022, cuando la FIFA decidió que solo deberían ser árbitros en activo los que estuvieran a cargo del VAR y AVAR, ahí terminó todo.

El ingeniero Martínez Bravo comenzó en 1989 como árbitro en activo de todas las categorías. Acumuló 367 partidos como árbitro asistente, más de 15 años como asesor arbitral, sumó 510 participaciones en la Liga MX, además de ser delegado arbitral más de 20 años, todo a la par de sus otras actividades gremiales. En fin, hay una extensa evidencia documentada de su larga trayectoria.

PELEA POR DIGNIDAD

Luego de 33 años en el arbitraje, en diciembre de 2022, no lo despidieron, no le dieron las gracias; simplemente la Comisión de Arbitraje, ya presidida por Armando Archundia, dejó de llamarle, de convocarlo. La OOIDEP S.A., la empresa de la que supuestamente fue “socio” durante una década, tampoco le dijo nada, ni le dio un finiquito como socio, ni le comentó sobre una posible baja.

La ley obliga a las Sociedades Civiles a que, para disolver parcial y unilateralmente el vínculo social con el socio o accionista, ya sea por incumplimiento de las obligaciones o cualquier otra causa derivada del contrato de sociedad, se le debería reembolsar —si hubiera— la parte del patrimonio social que le corresponde, haciéndoselo saber por escrito las causas de su separación.

Nada de eso sucedió, así que “El Lobo” no sabe aún si sigue siendo socio, pero algo tiene muy claro sobre lo que pelea en los juzgados: “No es cuestión de dinero, es de dignidad, de sentar un precedente, para que mis excolegas luchen por sus derechos y no se dejen pisotear. Hoy en día, en este esquema de OOIDEP S.A., solo los árbitros de la Liga MX tienen acceso a un seguro de gastos médicos mayores; el resto de la ‘perrada’, en Expansión, segunda, tercera, están en la indefensión. Hay un pobre seguro de vida de 50 mil pesos y párale de contar. Todos callan por miedo, por mantener migajas a cambio de sus derechos laborales elementales. Y nosotros, los árbitros, impartimos justicia en el juego. ¡Vaya paradoja!” me dijo Gerardo Martínez.

LAS DEMANDAS

¿En qué basa sus demandas que llamaron la atención de los funcionarios del SAT? Hay dos temas y dos demandas: una en lo laboral, en la que pugna por el reconocimiento de una antigüedad laboral de 33 años ininterrumpidos, una liquidación, jubilación o finiquito; y otra por la falta de seguridad social que tuvo en ese mismo periodo, donde no tuvo derecho a los sistemas de salud, como el IMSS en este caso.

Sus abogados le han asegurado que gracias a la última reforma laboral pueden reclamar esos derechos tanto al “intermediario” (OOIDEP S.A.) como al “patrón” (FMF) antes de que intenten o quieran desaparecer esta Sociedad Civil para continuar actuando en la simulación y la impunidad. La FMF ha sido emplazada por ambas demandas, y sus abogados no comparecieron.

“Desde el seguimiento que se hizo al caso del Club Santos en la acusación por una probable defraudación fiscal por 1,271 millones de pesos desde 2014, donde se acreditó el uso ilegal de un sindicato hotelero para simular salarios y evitar pagar impuestos, se dio la indicación de seguir de cerca los temas de simulaciones o evasiones en el futbol mexicano, una industria que produce cientos de millones de pesos. Lo que vimos en estas demandas contra esta Sociedad Civil nos llamó la atención y viene desde 2012; necesitábamos una denuncia, ya las hay, y habrá que actuar en consecuencia. ¿Qué diferencias notables ves en comparación con el outsourcing? ¡Ninguna! No podemos permitir que esto siga sucediendo, o las paramos o las legislamos”, me dijo el funcionario del SAT que tiene este caso en seguimiento.

¿Por qué entre esos 12 pilares que tanto cacarea el Alto Comisionado no está reconocer como propios a sus empleados, a sus árbitros, de una manera formal? ¿No deberían tener los mismos derechos laborales que las secretarias, los administrativos y a quienes les pagan por nómina, como lo hacen las empresas decentes? Una industria tan poderosa, a la que, dicen, podrían llegar hasta 1,300 millones de dólares de un fondo de inversión, ¿necesita escatimar o simular para evitar pagos elementales a trabajadores indispensables? ¿Así se puede generar y exigir lealtad de su personal? ¿Eso es juego limpio laboral?

Son preguntas que hoy no tienen respuesta; el tema no termina aquí. Los temas fiscales de Doña Fede y asociados estarán en esta vitrina las próximas semanas. Esté pendiente, porque la mayoría de los medios guardarán un silencio cómplice ante temas incómodos.

“Quien quiere mentir, engaña, y el que quiere engañar, miente.” Mateo Alemán

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Te recomendamos