La comunidad de Ampliación Tulpetlac en Ecatepec está librando una batalla silenciosa pero crucial: la lucha por el acceso al agua potable, un recurso vital que, en muchas partes del mundo, se considera un derecho fundamental.
Sin embargo, para los habitantes de esta colonia, la escasez de agua se ha convertido en una preocupación constante, llevándolos a enfrentar no solo la sequía, sino también la corrupción y la falta de atención de las autoridades locales.
Falta de agua, a pesar de los pozos
La comunidad, que se enorgullece de contar con un sistema de agua autónomo y cuatro pozos propios, pero se enfrenta a una paradoja impactante: la falta de acceso al agua potable.
Según relata Miriam Rosales, residente de Ampliación Tulpetlac, la problemática comenzó hace siete años, cuando el suministro de agua que solía ser mensual se volvió esporádico y, a menudo, llegaba cada dos o tres meses.
«Tenemos enfermos, mi papá que es una persona adulta, que debemos de tener agua porque necesitamos obviamente tener limpio y tenemos también personas de la tercera edad», contó.
Los efectos de esta escasez son más agudos para los miembros vulnerables de la comunidad, como los ancianos y enfermos.
La venta indiscriminada de pipas
La historia de Ampliación Tulpetlac no se limita a la escasez de agua. Esta comunidad también padece de la práctica de venta indiscriminada de agua en forma de pipas, que ha llevado a la sequía de los pozos de la comunidad.
Estas pipas, que transportan el recurso vital desde la colonia hasta empresas y otros municipios, se han convertido en un negocio lucrativo para algunos, mientras la comunidad sufre.
Las denuncias de corrupción y falta de transparencia no son nuevas. Según los testimonios recabados, la administración actual ha sido acusada de ganar las elecciones de manera fraudulenta y de priorizar intereses personales por encima de las necesidades de la comunidad.
«La verdad que aquí en esta colonia, en este domicilio, contamos con enfermos de la tercera edad y el agua nos llega cada dos o tres meses«, mencionó Miriam.
La lucha por el derecho al agua
Ante esta realidad desoladora, los habitantes de Ampliación Tulpetlac decidieron no quedarse de brazos cruzados. Se han unido en un movimiento de protesta y exigencia, buscando justicia y rendición de cuentas.
Ya presentaron denuncias en el Ministerio Público y en juzgados civiles, con la esperanza de que su lucha legal pueda revertir la situación y poner fin a la explotación del agua.
«Hoy nosotros pedimos. Que nos ayuden. Exigimos a las autoridades que nos volteen a ver porque ya estamos cansados, ya basta de tanta venta de pipas ya basta que nosotros hoy tengamos que comprar nuestra propia agua”, aseveró Miriam Rosales.
La incertidumbre de si sus esfuerzos darán frutos y si sus demandas serán atendidas plantea un futuro incierto. Si no se toman medidas adecuadas, el temor de quedarse sin agua y la eventual sequía de los pozos podría convertirse en una realidad ineludible.
Un llamado a la conciencia y la solidaridad
La historia de Ampliación Tulpetlac sirve como un recordatorio urgente de los desafíos que enfrentan muchas comunidades en México y en todo el mundo, donde el acceso al agua potable es una lucha constante.
Los habitantes de la colonia están lanzando un llamado a la conciencia de quienes tienen acceso regular al agua, instándolos a valorar y conservar este recurso vital. Además, buscan la solidaridad de otros vecinos que comparten su lucha, con la esperanza de que unidos puedan lograr un cambio significativo y garantizar el acceso al agua para todos.
En Ampliación Tulpetlac, la batalla por el agua es una lucha por la supervivencia y la dignidad. Los testimonios de los residentes resuenan con la urgencia de un problema que no puede ser ignorado, y su determinación para cambiar su realidad es un recordatorio de que el acceso al agua potable es un derecho que debe ser protegido y garantizado para todos.

Síguenos