En las últimas horas, en Ecuador se desató una ola de violencia, que incluye explosiones, secuestro de policías y fuga de reos en diversas zonas del país. Estos incidentes se han producido bajo el marco de un estado de excepción con toque de queda nocturno, decretado desde el pasado lunes, como respuesta a los disturbios ocurridos en seis cárceles ecuatorianas.
Las primeras explosiones tuvieron lugar en Esmeraldas, donde incendiaron un vehículo en el sur de la ciudad. Simultáneamente, reclusos demandaban la suspensión de traslados de presos y la detención de los controles en los centros penitenciarios. A pesar de esto, el secretario de Comunicación de la Presidencia, Roberto Izurieta, afirmó el martes que no se cederá ante tales exigencias.
Dentro de los actos de violencia en Ecuador, individuos lanzaron un artefacto explosivo cerca del Comando Subzonal de Esmeraldas el lunes por la tarde, sin ocasionar heridos ni daños materiales. En Quito, explotó un vehículo con dos bombonas de gas en su interior en la zona sur, y se registró una explosión en un paso peatonal de una autopista que conecta con un valle cercano. Por otro lado, Iván Saquicela, presidente de la Corte Nacional de Justicia, informó el martes sobre la detonación de un artefacto explosivo en los alrededores de su residencia en la capital.
La Policía anunció la detención de dos individuos el martes, presuntamente responsables de colocar un artefacto explosivo en Quito. Según el informe policial, abandonaron una maleta incendiándose en la parte posterior de una unidad policial. En Chimborazo, se reportó la fuga de reos, incluyendo a Fabricio Colón Pico, detenido la semana anterior tras ser mencionado por la fiscal general del Estado, Diana Salazar, en la planificación de un presunto plan contra su vida.
Reos exigen detener acciones de control en cárceles
Durante los disturbios en las cárceles, circularon videos el lunes mostrando a personas vestidas con uniformes de agentes penitenciarios leyendo mensajes de reclusos solicitando al presidente Daniel Noboa detener las acciones de control en las cárceles. Por otra parte, la Policía informó del secuestro de tres policias durante la noche del lunes en la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) «Wilson Franco» en Machala, al sur del país.
Ante esta situación, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, destacó la crisis de seguridad sin precedentes que enfrenta el país y la ciudad. En respuesta, solicitó al Gobierno la militarización de instalaciones estratégicas para garantizar su funcionamiento, mientras se refuerza la seguridad en áreas críticas y servicios públicos. Estos acontecimientos subrayan la urgencia de abordar la situación de manera integral para restablecer la tranquilidad y la seguridad en Ecuador.


Síguenos