“La presidencia no es herencia” se lee en una de las ventanas del Palacio Municipal de Luvianos, municipio al sur del Estado de México, tomado desde el primero de enero pasado por pobladores, en su mayoría de la tercera edad. La consigna era clara: Desconocimiento de Edder Jaimes Garduño como presidente municipal.
En la política mexiquense no son aislados los casos de parentescos entre ediles. Esposas e hijos han ocupado el cargo inmediatamente después. Pero el caso de Luvianos es excepcional: tres miembros de una familia nuclear han ocupado el cargo.

El pasado 2 de junio, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) dio a conocer los resultados que le daban el triunfo al candidato de la coalición “Sigamos Haciendo Historia en el Estado de México”, Edder Jesús Jaimes Garduño, con tan solo 100 votos de diferencia sobre Iracema Hernández Martínez de Fuerza y Corazón por el Edomex. El 14 de noviembre, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación avaló el triunfo del “petista”.

En este entramado han participado todas las corrientes políticas. Alfredo Jaimes Benitez, padre de Edder, es un orgulloso priista de la región cercano a personajes como Jorge Rescala Pérez, Darío Zacarías Capuchino. Llegó al poder en 2018 representando al tricolor en solitario, obtuvo 8 mil 692 votos, en la que derrotó a Arnulfo Pérez González del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

Tres años después, su esposa Rosa María Garduño Cienfuegos obtuvo el cargo con 8 mil 855 con la alianza PAN-PRI-PRD-Nueva Alianza. Al tomar posesión, nombró a Edder Jaimes Cienfuegos, su hijo, como presidente del DIF municipal.

Con Edder fueron tres los miembros de la misma familia nuclear que ocuparon de manera consecutiva el cargo, solo que lo hizo por otra opción política: el Partido del Trabajo acompañado por Morena y el Verde Ecologista.
A Edder el control municipal se le salió de control, hasta el 6 de enero, no tenía control de servicios públicos como Agua Potable, Recolección de Basura y Tesorería. Aunado a esta crisis política, pobladores de San Juan Acatitlán, entregaron al congreso local una solicitud para ser reconocidos como municipio indígena.
La situación municipal en la región sureña del Estado de México es complicada. Ocuilan no ha pagado a sus trabajadores; Santo Tomás de los Plátanos, un alcalde prófugo, y Amanalco, con una alcaldesa detenida, por mencionar algunos.

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