El FMI ya se pregunta “qué más podemos hacer”

  Durante estos días se celebra en la ciudad de Davos, en Suiza, el evento en el que se dan cita empresarios, economistas y líderes de todo el mundo, convocados para expresar sus puntos de vista sobre el rumbo que lleva el mundo, sobre todo desde el punto de vista económico. Este evento se llama Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) y se realiza cada año. Este evento se ha convertido en el espacio donde las personas involucradas en cómo se mueve el dinero en el mundo expresan sus preocupaciones y predicciones sobre lo que se viene
enero 18, 2017

 

Durante estos días se celebra en la ciudad de Davos, en Suiza, el evento en el que se dan cita empresarios, economistas y líderes de todo el mundo, convocados para expresar sus puntos de vista sobre el rumbo que lleva el mundo, sobre todo desde el punto de vista económico. Este evento se llama Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) y se realiza cada año.

Este evento se ha convertido en el espacio donde las personas involucradas en cómo se mueve el dinero en el mundo expresan sus preocupaciones y predicciones sobre lo que se viene en términos sociales, políticos y, por supuesto, económicos. Este año el tema que se ha puesto en el centro del Foro es “El liderazgo responsable y receptivo”. ¿A qué se debe que este sea el tema? A que mucha gente bastante bien informada en el mundo está advirtiendo que el problema de la desigualdad en el planeta ha llegado a niveles que ponen en riesgo la continuidad del modelo económico y político que se creía daba cerrojazo a la historia, pues era definitivo: el libre mercado y la globalización como triunfo del capitalismo.

Los magnates que ahí se han dado cita no han dejado de tener como gran tema al “populismo”. Es una especie de fantasma que empieza a asustar a muchos y hay quienes han llegado a decir en este Foro que “la globalización está llegando a su fin y se está consolidando el proteccionismo y el nacionalismo, y es algo que me asusta”. Así lo dijo Ray Dalio, un empresario estadounidense, fundador de la importante firma Bridgewater, que mueve más de 120 mil millones de dólares por todo el planeta en Fondos de Cobertura.

En la misma mesa en la que Dalio dijo esto, la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, externó: “es el momento de cuestionar las políticas en vigor y preguntarnos qué más podemos hacer”. Como puede apreciarse, en el mundo hay personas muy importantes que están señalando las graves consecuencias que ha tenido la aplicación de un único modelo económico y político, específicamente la gran desigualdad.

Algunos de los datos retomados por los personajes ya referidos -y otros más de los líderes que se dan cita en Davos- provienen del estudio hecho por Oxfam, confirmando que ocho hombres poseen la misma riqueza que la mitad más pobre del planeta. O sean que ocho empresarios, como Bill Gates (dueño de Microsoft) o Mark Zuckerberg (de Facebook), tienen similar cantidad de dinero que lo que poseen 3, 600 millones de personas que viven en las zonas más pobres del mundo.  Esta tendencia es global y, por supuesto, en México ocurre que cuatro millonarios (Slim, Balleres, Larrea y Salinas Pliego), tienen tanta riqueza como el 50% más pobre de la población.

Desde luego la preocupación externada en el Foro de Davos tiene que ver con el riesgo de inestabilidad social en amplias zonas del planeta, lo cual es el principal temor de los inversionistas. Lo resumía muy bien Barack Obama en su último discurso ante la Asamblea General de la ONU en septiembre del año pasado: “Un mundo en el que el 1% de la humanidad controla tanta riqueza como el 99% más pobre nunca será estable”.

Los ejemplos recurrentes sobre el viraje que está dando el mundo, según los expertos reunidos en Davos, son el Brexit del Reino Unido (la gente votó por dejar el mercado común europeo) y el triunfo de Donald Trump en los Estados Unidos (quien se ha declarado en contra de varios instrumentos del libre comercio y a favor del proteccionismo). Y varios están advirtiendo que la situación que vive hoy el mundo se parece demasiado a lo que ocurrió por ahí de los años 30 del siglo pasado, cuando habia igualmente una gran desigualdad  social y ello fue caldo de cultivo, para gobiernos populistas, nacionalistas y proteccionistas, lo cual muchos dicen está relacionado con el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Así, pues, en Davos los grandes artífices de la economía mundial se empiezan a preguntar “qué más se puede hacer” para reducir la desigualdad, para generar re-distribución de la riqueza y mostrarse sensibles al hartazgo de la gente; pero acá en México nuestro primer mandatario más bien nos dice que no hay de otra y pregunta “qué hubieran hecho ustedes”.

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