La naturaleza ha jugado en contra de habitantes del barrio La Joya, en el Ejido de Loma Alta, tal es el caso de Josefa Álvarez.
La mujer de la tercera edad vive en una casa de madera, con ventanas de plástico y paredes deterioradas por los fuertes vientos y lluvias.
Las bajas temperaturas en la zona han comenzado a afectar a Josefa, pues la infraestructura de su hogar no logra protegerla completamente del frío. Los fuertes vientos han desgarrado sus ventanas de plástico, por lo que debe cubrirlas con cobijas para evitar que el aire helado entre.
«El aire es muy fuerte y acaba con todo», dijo.
De acuerdo con Josefa, no cuenta con lo necesario para poder cubrir las rendijas del techo y las paredes, por lo que en época de lluvias debe mover sus cosas a los lugares donde puedan protegerse del agua.

«Si los políticos son tan amables y cumplen con lo que prometen deberían ayudarme a componer mi casa», expresó.





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