El Miguelazo

Reformas por aquí  reformas por acá, reformas por delante, reformas por detrás!!, que Fox no pudo hacer nada que porque los del PRI no le dejaron hacer sus reformas, que si a Calderón le pasó lo mismo, que ahora a Peña Nieto le están saliendo muy bien, pero nos aclara Don Luis Videgaray que no nos emocionemos, que a pesar de que Enrique Peña prometió gas, gasolina, diésel, energía eléctrica más barata, trabajo bien pagado para todos y que te alcanzaría mejor con tu salario nomás llegando él a la presidencia (y ahí están las notas periodísticas, spots y fotos
julio 2, 2014

Reformas por aquí  reformas por acá, reformas por delante, reformas por detrás!!, que Fox no pudo hacer nada que porque los del PRI no le dejaron hacer sus reformas, que si a Calderón le pasó lo mismo, que ahora a Peña Nieto le están saliendo muy bien, pero nos aclara Don Luis Videgaray que no nos emocionemos, que a pesar de que Enrique Peña prometió gas, gasolina, diésel, energía eléctrica más barata, trabajo bien pagado para todos y que te alcanzaría mejor con tu salario nomás llegando él a la presidencia (y ahí están las notas periodísticas, spots y fotos de los espectaculares de la campaña); pues resulta que siempre no, ni luz más barata, ni diésel, ni gasolina, ni gas, ni ganamos más, ni hay más seguridad (bueno en su estadística de que se enfrentan menos los policías y militares con los malitos, en esa si vamos rete bien), entonces que pasa con las reformas.

 

Lo que pasa con las reformas, es que nos dicen que no son inmediatas, tiene que pasar un tiempo razonable para que estas empiecen a funcionar, algo así como diez a veinte años, algo así como las reformas de Salinas.

 

Lo que nadie nos dice en los triunfalistas spots de la cámara de diputados y de senadores es que las reformas que se dan en las leyes, tienen que venir acompañadas de cambios en la administración pública, es decir, que ya sabemos que hacer, nomás hay que decidir, quienes, con que recursos y como hay que hacerlo, y además empezar a hacerlo, ajustarlo, corregirlo, supervisarlo, evaluarlo y ver si sirve.

 

Lo que no nos dicen es que hay multitud de cambios que SI puede hacer la administración pública en todos sus ámbitos y que nomás no los quiere hacer, por ejemplo: renunciar o cancelar o de plano haber evitado la compra de un avión presidencial a un costo tan salvajemente elevado, lo que nos cuesta mantener a la familia presidencial en Los Pinos, si, además de que le pagamos al Señor Presidente de la República, tenemos el privilegio de pagarle su modus vivendi, le pagamos la luz, el agua, la televisión por cable, el teléfono, el súper, el internet, los cocineros, las sirvientas, las lavanderas, vamos que a él, a los gobernadores, y a más de un presidente municipal también los mantenemos de todo a todo, además de pagarles claro.

 

Los gastos de representación para la burocracia: viáticos en la forma de pagos de aviones, hoteles, gasolina, comidas y cuanto se les quiera ocurrir, como más de un político se fue así a Brasil a ver el fútbol, vamos que en estos excesos hace algunos años me tocó ver funcionarios del gobierno del Estado de México que metían los pagos de las fundas de los celulares, la comida de sus perros y los pinceles de las clases de pintura de sus esposas al gasto del gobierno. Luego entonces sólo se trata de querer cambiar las cosas sin hacerle al show de que las estamos cambiando, de que se puede se puede, lo malo es que no se quiere.

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