Metepec, Estado de México; 26 de octubre de 2109. Luego de dos semanas de ir casi en solitario, finalmente el movimiento abracemos el Parque La Pilita pudo mostrar músculo y sumar a otras organizaciones vecinales del Valle de Toluca y hasta a los activistas del movimiento Supercívicos, que encabeza Arturo Hernández.
Este sábado, las cabezas visibles de este movimiento -que rechaza la instalación de un cuartel de la Guardia Nacional en el parque- realizaron una asamblea informativa donde estuvieron presentes Carlos Mendieta Zerón, director de la Fundación Tlaloc; Francisco Ocaña Chávez, académico de la Universidad Autónoma del Estado de México y Victoria Rincón, de la organización “días de parque”.
El objetivo era poner al día a las y los vecinos sobre la situación del movimiento, especialmente sobre los hechos recientes, como el de este viernes, en que funcionarios municipales entraron acompañados por la policía municipal, o del pasado martes, en que no pudieron entregar las firmas recabadas en la plataforma changer.org a la presidenta municipal de Metepec, Gabriela Gamboa Sánchez.
Los expertos invitados explicaron las implicaciones medioambientales y de seguridad, así como el impacto urbano que tendría la presencia de la Guardia Nacional dentro del parque.
En la asamblea informativa hubo preguntas a manera de reclamo de por qué quienes han encabezado el movimiento no han explicado con mayor claridad la situación y, sobre todo, por qué no han acudido a las escuelas que se encuentran cerca para explicar a directivos, padres y madres de familia sobre la situación.
Otro vecino preguntó sobre qué deberían hacer ante los actos de provocación de que han sido objeto recientemente, a lo que la mesa respondió categóricamente: evitar caer en esas provocaciones, no responder a los empujones ni a las ofensas verbales y mantener al movimiento como un movimiento pacífico.
Este sábado fue también de fiesta. Al terminar la mesa informativa, un grupo de danza infantil presentó algunas piezas de danza cubana y colombiana, luego hubo una exhibición de artes marciales, danza y teatro chino.
Este festival sirvió para hacer tiempo, pues el autodenominado “comandante” Arturo Hernández, fundador del grupo activista supercívicos, llegó dos horas tarde a expresar su apoyo.
El activista fue recibido con un “simulacro” para que viera cómo se hace el llamado vecinal, que consiste en hacer sonar silbatos mientras golpean los tubos de la reja perimetral para convocar a las y los vecinos a reunirse en el parque.
Al final, alrededor de 300 habitantes de las colonias que rodean el parque La Pilita formaron un gran SOS humano que serviría para grabarlo en video desde el aire, pero el dron del supercívico no funcionó, aunque los gritos solidarios continuaron, así como un agradecimiento colectivo a la alcaldesa Gabriela Gamboa Sánchez, por haber logrado esa unión vecinal.


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