El problema del “debe ser”

(Primera parte)   El día lunes acudí a una clase que dieron dos jovencitas, hablaron sobre cuál sería su "México ideal", una pregunta simple que encierra muchas aristas y la cual no deja de dar vuelta en mi cabeza. La contestación fue aún más sorprendente, ya que una de ellas dijo: "un líder, antes de pensar en él, debe de ver por los demás y su actuar debe ser apegado al bien común y no afectando a los integrantes de otras comunidades, para así no perturbar la fraternidad que nos debe unir entre naciones".   La mayoría de las veces,
julio 1, 2014

(Primera parte)

 

El día lunes acudí a una clase que dieron dos jovencitas, hablaron sobre cuál sería su "México ideal", una pregunta simple que encierra muchas aristas y la cual no deja de dar vuelta en mi cabeza. La contestación fue aún más sorprendente, ya que una de ellas dijo: "un líder, antes de pensar en él, debe de ver por los demás y su actuar debe ser apegado al bien común y no afectando a los integrantes de otras comunidades, para así no perturbar la fraternidad que nos debe unir entre naciones".

 

La mayoría de las veces, somos nosotros los que detenemos nuestros desarrollo y afectamos el de los demás, pues en lo único que pensamos es en nuestro bienestar, sin darnos cuenta de que esa actitud nos ha llevado al detrimento de los intereses colectivos, incluso sostengo que a muchos políticos les conviene que la sociedad esté dividida pues sale más barato resolver cuestiones individuales que colectivas.

 

Ahora bien, si aplicamos esta sencilla pregunta a nuestra vida cotidiana acompañada con acciones concretas, no sólo tendríamos al "Toluca ideal", sino la “vida ideal”, es por ello que quiero hacer esta reflexión en el tema del municipio, que no sólo lleve propuestas concretas sino acciones específicas para mejorar el entorno de nuestra ciudad.

 

En mi Toluca ideal: El gobernante es responsable de la tarea específica de ser el líder municipal, por ello exige a todos los empleados realizar sus labores de forma puntual, sin pedir nada a cambio que no sea el salario asignado a su función pues para ello los ciudadanos ya pagan sus impuestos; por lo que su actitud y acción debe ser altamente proactiva.

 

Si tuviera el cargo de Presidenta, empezaría a instaurar la cultura de la legalidad, "nadie por encima de la ley", sea quien sea, con ello se fomentaría el combate frontal en contra de la delincuencia, la impunidad y la corrupción.

 

Existe, en la actualidad un grave problema de seguridad pública, no sólo habría tolerancia cero en las conductas delictivas, sino que se doblaría el número de infraestructura como videocámaras de vigilancia, patrullas, armamento, sistemas de alarma y monitoreo, etc. con elementos capacitados y con estudios de licenciatura en seguridad pública, utilizando debidamente los módulos que existen en toda la ciudad, ya que entre más cerca estén los ciudadanos de su autoridad no sólo hay mayor confianza, sino mayor conocimiento del modus operandi y vivendi de los delincuentes. La seguridad pública debe ser una prioridad, por ello se requieren acciones complementarias como restaurar, reparar y verificar el funcionamiento del alumbrado público en todo lo largo y ancho del territorio, pues en la obscuridad es donde muchas acciones delictivas ocurren proporcionando el ambiente ideal para que estas se realicen.

Continuará…

 

Twitter: @monicafragoso

Facebook: Mónica Fragoso Maldonado

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