El temblor que unió a México

El temblor que unió a México   Justo fue un 19 de septiembre de 1985 cuando un sismo de gran magnitud estremeció a México, recuerdo que la cifra oficial de personas fallecidas fue de 10 mil aproximadamente, aunque nunca se pudo determinar con claridad por la magnitud del hecho, miles de casas y edificios derrumbados, miles de desaparecidos, una tragedia que demostró lo solidaria que puede llegar a ser la sociedad ante una adversidad.   Después de 32 años de lo ocurrido, de nueva cuenta en nuestro país se vuelve a sentir un gran temblor, que de acuerdo con el
septiembre 20, 2017

El temblor que unió a México

 

Justo fue un 19 de septiembre de 1985 cuando un sismo de gran magnitud estremeció a México, recuerdo que la cifra oficial de personas fallecidas fue de 10 mil aproximadamente, aunque nunca se pudo determinar con claridad por la magnitud del hecho, miles de casas y edificios derrumbados, miles de desaparecidos, una tragedia que demostró lo solidaria que puede llegar a ser la sociedad ante una adversidad.

 

Después de 32 años de lo ocurrido, de nueva cuenta en nuestro país se vuelve a sentir un gran temblor, que de acuerdo con el servicio Sismológico Nacional fue de 7.1° en la escala de Richter, a las 13:14 horas del día, con epicentro entre los límites de Puebla y Morelos, el cual fue afectando a varios estados, Ciudad de México, Puebla, Guadalajara, Morelos, Estado de México, Veracruz, entre otros.

 

El balance que nos dan, hasta el momento en que escribo estas líneas para ustedes, estimados lectores, es de 138 muertos; 64 en Morelos, 29 en Puebla, 9 en el Estado de México y los restantes en Ciudad de México, aunque creo que seguramente la cifra irá en aumento lamentablemente.

 

El movimiento telúrico provocó derrumbes de decenas de edificios y casas, o daños en inmuebles, cortes en el suministro eléctrico y de telefonía, fugas de gas, entre otros.

 

Es importante mantener la calma para organizarnos y seguir las instrucciones de las autoridades ante este tipo de circunstancias, muchos queremos ayudar y se agradece ese gran gesto de solidaridad, pero si salimos de forma desorganizada en lugar de facilitar las labores de rescate a veces se entorpecen; ahora bien, recordemos que la forma de ayuda se puede dar de muchas maneras, ya sea donando en especie en los centros de acopio, con donativos económicos en las cuentas autorizadas para ello, en un voluntariado, etcétera.

 

Lo más importante es decirles que mi solidaridad y afecto están con las víctimas y sus familiares, que no están solos, que nuestro país y nuestra gente son más grandes que nuestros problemas y que al igual que en 1985 saldremos adelante, pues nuestra fortaleza ante una tragedia nos une y levanta con grandeza. Reciban un abrazo fraterno.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos